Miguel Mañara
Venerable laico español, Miguel Mañara (1627-1679) consagró su vida y su fortuna a los pobres de Sevilla en el seno de la Hermandad de la Santa Caridad.
Sus contemporáneos
Figuras y referencias situadas alrededor del periodo normalizado de esta ficha.
Lectura guiada
5 seccións de lectura
Biografía
Nacimiento, familia y juventud de Miguel Mañara en Sevilla, seguidos de su matrimonio y el duelo que provocó su conversión.
Miguel Mañara Vicentelo de Leca nace el 3 de marzo de 1627 en Sevilla, España, en el seno de una rica familia de origen corso. Su padre, Tomás Mañara Leca y Colona, es un próspero comerciante que hizo fortuna en el comercio con las Américas, y su madre es Jerónima Anfriano Vicentelo. Miguel es el menor de una numerosa prole. Tras la muerte prematura de sus hermanos mayores, Francisco y Juan Antonio, se convierte en el único heredero de la fortuna familiar. Recibido como caballero de la Orden de Calatrava desde su infancia, lleva durante su juventud la vida acomodada y despreocupada de un joven noble de la época. El 31 de agosto de 1648, se casa por poderes con Jerónima María Antonia Carrillo de Mendoza y Castrillo, una noble dama originaria de Guadix. Su unión es feliz pero permanece sin descendencia. El 17 de septiembre de 1661, su esposa muere prematuramente a la edad de 33 años en Montejaque, en la provincia de Málaga. Este duelo brutal sumerge a Miguel Mañara en una profunda crisis existencial y espiritual. Se retira durante algún tiempo para orar y hacer penitencia en el monasterio carmelita del Desierto de las Nieves, cerca de Montejaque. Es allí donde toma la decisión radical de renunciar a las vanidades del mundo para consagrarse enteramente a Dios y al servicio de los más necesitados.
Vida y obra
El compromiso de Miguel Mañara en la Hermandad de la Santa Caridad y el desarrollo de sus obras asistenciales.
De regreso a Sevilla en abril de 1662, Miguel Mañara busca su camino. El 10 de diciembre de 1662, es admitido como miembro en la Hermandad de la Santa Caridad de Sevilla. En aquella época, la hermandad tenía como misión principal dar sepultura cristiana a los condenados a muerte, a los ahogados y a los indigentes abandonados en las calles. En diciembre de 1663, es elegido por unanimidad Hermano Mayor de la hermandad, cargo que conservará hasta su muerte. Bajo su impulso, la obra de la Santa Caridad conoce un desarrollo extraordinario. Mañara amplía la misión de la hermandad para ocuparse no solo de los muertos, sino también de los vivos más miserables. En 1664, tras haber encontrado a un pobre muerto de frío en la calle, decide alquilar un antiguo almacén cerca de la iglesia de la hermandad para abrir allí un hospicio destinado a acoger a los sin techo, los enfermos y los peregrinos. Emprende entonces la construcción de un gran hospital (el Hospital de la Caridad) y la finalización de la iglesia de San Jorge. Para decorar estos lugares y transmitir un mensaje espiritual fuerte, recurre a los más grandes artistas del Barroco sevillano, especialmente a los pintores Bartolomé Esteban Murillo y Juan de Valdés Leal, así como al escultor Pedro Roldán. Los célebres lienzos de Valdés Leal, In Ictu Oculi y Finis Gloriae Mundi, encargados por Mañara, ilustran de manera impactante la vanidad de las glorias terrenales y la igualdad de todos ante la muerte. En 1671, redacta su célebre tratado espiritual, el Discurso de la verdad, una obra mayor de la literatura ascética española del siglo XVII, centrada en el desapego del mundo y la preparación para la muerte. En 1675, redacta también una nueva Regla para la hermandad, codificando el espíritu de pobreza y de servicio incondicional a los pobres.
Camino hacia la santidad
La vida de penitencia, humildad y entrega absoluta de Miguel Mañara hacia los pobres hasta su muerte.
La conversión de Miguel Mañara se acompaña de una vida de penitencia y humildad cada vez más radical. En 1677, abandona definitivamente su palacio de la calle Levíes para instalarse en una celda extremadamente sencilla y austera dentro del mismo Hospital de la Caridad, con el fin de vivir lo más cerca posible de los pobres, a quienes llama «nuestros amos y señores». Pasa sus últimos años cuidando él mismo a los enfermos, alimentando a los hambrientos e imponiéndose rigurosas mortificaciones.
Sintiendo que su fin se acerca, redacta su testamento el 17 de marzo de 1679, en el que expresa su profunda contrición por los pecados de su juventud y pide ser enterrado bajo una sencilla losa a la entrada de la iglesia de San Jorge, para que todos los fieles pisen sobre él al entrar. En ella hace inscribir este famoso epitafio: «Aquí yacen los huesos y cenizas del peor hombre que ha existido en el mundo. Rogad a Dios por él». Miguel Mañara fallece santamente en Sevilla el 9 de mayo de 1679, a la edad de 52 años, provocando un inmenso duelo en toda la ciudad.
Beatificación y canonización
La historia del proceso de beatificación de Miguel Mañara, declarado venerable por el papa Juan Pablo II en 1985.
Desde el año siguiente a su muerte, en 1680, el arzobispo de Sevilla abrió un proceso diocesano con vistas a su beatificación. Sin embargo, la causa sufrió numerosos retrasos y vicisitudes históricas, especialmente la pérdida y el robo de documentos de archivo por parte de las tropas napoleónicas durante la invasión de España a principios del siglo XIX. A principios del siglo XX, la causa fue relanzada con fuerza bajo el impulso del cardenal Marcelo Spínola, arzobispo de Sevilla y él mismo miembro de la Hermandad de la Santa Caridad. El proceso apostólico progresó a lo largo de todo el siglo XX. El 6 de julio de 1985, el papa Juan Pablo II firmó el decreto reconociendo la heroicidad de sus virtudes, otorgándole así el título oficial de venerable. Hasta la fecha, ningún milagro ha sido aún aprobado oficialmente por el Dicasterio para las Causas de los Santos, lo que explica por qué el venerable Miguel Mañara aún no ha sido beatificado. La Hermandad de la Santa Caridad continúa promoviendo activamente su causa y recogiendo los testimonios de gracias obtenidas por su intercesión.
Espiritualidad y legado
La teología del desengaño, el Hospital de la Caridad y la influencia cultural de Miguel Mañara, a menudo confundido con Don Juan.
La espiritualidad de Miguel Mañara está profundamente marcada por la teología barroca española del «desengaño» (la desilusión ante las ilusiones del mundo). Para Mañara, la contemplación de la muerte y de la brevedad de la vida terrenal no es una fuente de desesperación, sino un llamado urgente a la conversión y a la acción caritativa. Él enseña que el Cristo crucificado y abandonado se esconde bajo los rasgos de los más pobres, afirmando: «Bajo estos harapos se encuentra el Cristo pobre, mi Dios y Señor».\n\nSu legado más visible es el Hospital de la Santa Caridad de Sevilla, que continúa hasta hoy, más de tres siglos después de su muerte, su misión de acogida y cuidado de las personas mayores y de los más desamparados.\n\nEn el plano cultural y literario, la figura de Miguel Mañara ha sido objeto de una confusión tenaz con el personaje mítico de Don Juan. Aunque la obra original de Tirso de Molina, El burlador de Sevilla (1630), fue publicada cuando Mañara solo tenía tres años, la leyenda popular ha asimilado su juventud disipada a la del célebre seductor. En el siglo XIX, escritores románticos franceses, en particular Prosper Mérimée en su novela Las almas del purgatorio (1834) y Alexandre Dumas en su drama Don Juan de Marana, popularizaron este acercamiento creando el personaje híbrido de «Don Juan de Maraña», un libertino convertido inspirado en la vida de Mañara. En el siglo XX, el poeta Oscar Vladislas de Lubicz-Milosz le dedicó su obra mística Miguel Mañara, y el compositor Henri Tomasi compuso una ópera basada en ella.
Preguntas frecuentes sobre Miguel Mañara
¿Quién fue Miguel Mañara?
Venerable laico español, Miguel Mañara (1627-1679) consagró su vida y su fortuna a los pobres de Sevilla en el seno de la Hermandad de la Santa Caridad.
¿Qué santos fueron contemporáneos de Miguel Mañara?
Entre sus contemporáneos figuran: María de Jesús López Rivas, Mariana de Jesús de Paredes, Beata Mariana de Jesús (de Paredes y Flores) y San Francisco de Sales (Obispo y Príncipe de Ginebra).
¿Cuándo murió Miguel Mañara?
Miguel Mañara murió hacia 1627.
¿Cuáles son los otros nombres de Miguel Mañara?
Otras formas del nombre: Miguel Mañara Vicentelo de Leca y Don Juan de Maraña.
¿Quiénes son los allegados de Miguel Mañara?
Allegados de Miguel Mañara: Tomás Mañara Leca y Colona (padre), Jerónima Anfriano Vicentelo (madre), Francisco (hermano), Juan Antonio (hermano) y Jerónima María Antonia Carrillo de Mendoza y Castrillo (esposa).
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Época / muerte: 1627-1679
- Decreto de venerabilidad por Juan Pablo II
Citas
-
Bajo estos harapos se encuentra Cristo pobre, mi Dios y Señor
https://vertexaisearch.cloud.google.com/grounding-api-redirect/AUZIYQHoMi7g_IsRtoon9SzFjlzMDHMPNkhLJvf4gkCNlndEmBRJumxd5AP8EVBekh15mmoajp1V6qaW7mT18vv0B2EnkKN83w2_wlCYW1AKNhjvJBbmgraOkkbXUtF18xf-ni9H2HVQgemCfIFXQ4lVpT2UbxPDINJWwuTq_z8kiF5g0sWW0Lx-fdnAHwfrPVNC2-XLKdaFu1qj6videfAdLFmS5Fayxj9w-par -
Aquí yacen los huesos y cenizas del peor hombre que ha existido en el mundo. Rogad a Dios por él.
https://vertexaisearch.cloud.google.com/grounding-api-redirect/AUZIYQFOGWCqivzV8VXN9dwx1japsGTZC8SVe7EKFzD6_5meTqqiCVoT-EAOIznm7xoL2FF4HgbOy9WT7n8TIa278cjIPsLf54hWC3IozL025HLIVkFCTtRQWCp5RkqO9978Y-bGvmCc69Ckkg==