Pedro Herrero Rubio
Pedro Herrero Rubio (1904-1978) fue un médico pediatra español de Alicante, reconocido como venerable por su dedicación heroica hacia los niños enfermos y los pobres.
Sus contemporáneos
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Biografía
La vida de Pedro Herrero Rubio, desde su nacimiento en Alicante en 1904 hasta sus estudios de medicina en Madrid, su matrimonio con Patrocinio Javaloy Lizón, su detención durante la Guerra Civil Española y su liberación bajo presión popular.
Pedro Herrero Rubio nació el 29 de abril de 1904 en Alicante, España. Hijo único de Pedro Herrero Martínez, funcionario municipal, y de Emilia Rubio Cabrera, creció en una familia de clase media profundamente cristiana. Comenzó su escolarización con los Hermanos Maristas de Alicante. En 1917, al ser trasladado su padre a Orihuela, Pedro continuó allí sus estudios secundarios en el colegio Santo Domingo, dirigido por los jesuitas. Fue en esta ciudad donde conoció a Patrocinio Javaloy Lizón, quien más tarde se convertiría en su esposa.
Tras realizar estudios preparatorios en Murcia, se trasladó a Madrid en 1924 para estudiar medicina en la Facultad de San Carlos (Universidad Complutense). Allí recibió la enseñanza de profesores de renombre mundial, entre ellos el premio Nobel de medicina Santiago Ramón y Cajal y el futuro jefe del gobierno republicano Juan Negrín. Obtuvo su título de medicina y cirugía el 25 de marzo de 1927, antes de especializarse en pediatría y puericultura. Gracias a una beca de estudios obtenida en 1927, completó su formación en París y Bruselas, familiarizándose con los avances médicos más modernos de su época.
El 29 de abril de 1931, día de su cumpleaños, se casó con Patrocinio Javaloy Lizón en la iglesia de Monserrate en Orihuela. El matrimonio se estableció en Alicante. Aunque no tuvieron hijos, compartieron una vida de profunda comunión espiritual y caridad, convirtiéndose Patrocinio en su colaboradora más cercana en su labor con los más necesitados.
Durante la Guerra Civil Española (1936-1939), marcada por violentas persecuciones religiosas, Pedro Herrero Rubio permaneció fiel a su fe católica. Participó valientemente en misas clandestinas y recibió los sacramentos en secreto. En 1937, fue detenido por milicianos republicanos debido a sus convicciones religiosas. Detenido primero en los sótanos del palacio provincial de Alicante, fue trasladado a Valencia, donde fue encerrado en la prisión de Santa Úrsula (un antiguo convento reconvertido), y posteriormente encarcelado a bordo del barco-prisión Rita Sister, atracado en el puerto de Valencia. Ante esta detención, se manifestó un inmenso impulso popular en Alicante: las familias humildes y los obreros, agradecidos por los cuidados que prodigaba a sus hijos, exigieron su liberación. Cediendo a esta presión, las autoridades del Frente Popular lo liberaron en 1938. Inmediatamente retomó su trabajo como médico.
Falleció el 5 de noviembre de 1978 en el hospital de Sant Pau en Barcelona, tras una intervención quirúrgica de urgencia. Su muerte provocó una profunda emoción en la población de Alicante.
Vida y obra
El compromiso médico y científico del Dr. Pedro Herrero Rubio en Alicante, apodado el «médico de los pobres», su labor voluntaria con los niños desfavorecidos y sus investigaciones sobre el Kala-azar.
De regreso a Alicante tras sus estudios en el extranjero, el Dr. Pedro Herrero Rubio abre su consulta médica en la calle Castaños. Este lugar se convierte rápidamente en un refugio para los niños enfermos, especialmente aquellos provenientes de las familias más pobres. Apodado el «médico de los pobres», rechaza sistemáticamente cobrar a las familias necesitadas, les proporciona medicamentos de forma gratuita y llega incluso a financiar él mismo su alimentación o sus cuidados básicos.
Durante más de treinta años, ejerce las funciones de presidente del Colegio de Médicos de Alicante. Dirige también durante 33 años la institución «Madre e Hijo», el dispensario del puerto de Alicante, donde atiende voluntariamente a los hijos de los estibadores y obreros portuarios, en una época en la que la seguridad social aún no existía en España. No duda en recorrer a pie los barrios más insalubres y desfavorecidos de Alicante, como las cuevas del castillo de San Fernando, para visitar a los niños enfermos a domicilio y trasladarlos si fuera necesario al hospital.
En el plano científico, contribuye activamente a la modernización de la pediatría española. Destaca especialmente por sus investigaciones sobre el «Kala-azar» (leishmaniasis visceral), una grave enfermedad infantil entonces endémica y mortal en la región de Alicante. Sus trabajos le permiten desarrollar un tratamiento eficaz a base de ácido tartárico, el «neoestobisan», contribuyendo así a la erradicación de esta patología.
Paralelamente a su práctica médica, se compromete con numerosas obras sociales. Colabora activamente en la fundación del «Cottolengo» de Alicante para la acogida de enfermos incurables y abandonados, y apoya financiera y médicamente la creación de la «Ciudad de los Muchachos» iniciada por el padre Fontova.
Camino hacia la santidad
La armonía entre la profesión médica y la fe cristiana de Pedro Herrero Rubio, su vida de oración intensa, su compromiso en la Acción Católica y la Adoración Nocturna.
La vida de Pedro Herrero Rubio se caracteriza por una armonía perfecta entre su profesión médica y su fe cristiana. Para él, cada niño enfermo era una imagen de Cristo sufriente. Su caridad no se limitaba a los cuidados corporales; velaba también por la salvación espiritual de las almas. No dudaba en bautizar él mismo a los recién nacidos en peligro de muerte inminente y lograba convencer a muchos padres alejados de la Iglesia de que bautizaran a sus hijos.
Extraía su fuerza de una vida de oración intensa y una devoción eucarística fuera de lo común. Miembro muy activo de la Acción Católica, asumió la presidencia diocesana de la rama de hombres. Fue también un miembro pilar de la Adoración Nocturna Española, de la cual llegó a ser presidente diocesano y presidente honorario. A pesar de la fatiga acumulada durante sus jornadas de trabajo y sus visitas nocturnas, pasaba numerosas noches en oración ante el Santísimo Sacramento, quedándose dormido a veces por agotamiento al pie del altar.
El día de su funeral, celebrado en la concatedral de San Nicolás de Alicante, el obispo de la diócesis de Orihuela-Alicante, Mons. Pablo Barrachina y Esteban, anunció públicamente ante la multitud su intención de abrir un proceso para su beatificación.
Beatificación y canonización
El proceso de beatificación de Pedro Herrero Rubio, desde la introducción de la causa en 1997 hasta su declaración como venerable por el papa Francisco en 2017, y el traslado de sus restos en 2025.
La causa de beatificación y canonización se introduce oficialmente a nivel diocesano el 30 de junio de 1997, bajo la presidencia de Mons. Victorio Oliver Domingo, tras la obtención del Nihil Obstat de la Congregación para las Causas de los Santos el 28 de enero de 1997. La investigación diocesana sobre la vida, las virtudes y la reputación de santidad de Pedro Herrero Rubio se clausura el 9 de junio de 1998, y el conjunto de los documentos es transmitido a Roma.
El 27 de febrero de 2017, el papa Francisco autoriza la promulgación del decreto que reconoce las virtudes heroicas del siervo de Dios, atribuyéndole así oficialmente el título de Venerable.
El 2 de noviembre de 2025, durante una ceremonia solemne presidida por el obispo diocesano Mons. José Ignacio Munilla, los restos mortales del venerable Pedro Herrero Rubio fueron trasladados e instalados en la capilla de la Buena Muerte de la concatedral de San Nicolás de Bari en Alicante, ofreciendo un nuevo lugar de recogimiento para los fieles. Para que su beatificación sea pronunciada, se requiere el reconocimiento oficial de un milagro atribuido a su intercesión.
Espiritualidad y legado
La espiritualidad de Pedro Herrero Rubio, quien concebía la medicina como un sacerdocio laico, y su legado vivo en Alicante a través de monumentos e instituciones que llevan su nombre.
La espiritualidad de Pedro Herrero Rubio se basa en el ejercicio de la medicina como un verdadero sacerdocio laico y un apostolado de la caridad. Su vida cotidiana estaba centrada en la misa y la comunión diarias, que alimentaban su amor incondicional por los más pobres.
Su legado permanece extremadamente vivo en Alicante, donde es honrado como una figura ejemplar de santidad laica. Varios lugares públicos de su ciudad natal llevan su nombre, incluyendo una escuela (Colegio Pedro Herrero), una calle y un parque. Un monumento coronado por su busto también ha sido erigido en el puerto de Alicante, en homenaje a sus tres décadas de servicio voluntario a las familias de los trabajadores del mar.
Preguntas frecuentes sobre Pedro Herrero Rubio
¿Quién fue Pedro Herrero Rubio?
Pedro Herrero Rubio (1904-1978) fue un médico pediatra español de Alicante, reconocido como venerable por su dedicación heroica hacia los niños enfermos y los pobres.
¿Qué santos fueron contemporáneos de Pedro Herrero Rubio?
Entre sus contemporáneos figuran: Paulina del Corazón Agonizante de Jesús, Felipe de Jesús Munárriz y 50 compañeros, Mariano de Jesús Euse Hoyos y Teresa de Jesús de los Andes.
¿Cuándo murió Pedro Herrero Rubio?
Pedro Herrero Rubio murió hacia 1904.
¿Quiénes son los allegados de Pedro Herrero Rubio?
Allegados de Pedro Herrero Rubio: Pedro Herrero Martínez (padre), Emilia Rubio Cabrera (madre) y Patrocinio Javaloy Lizón (esposa).
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Época / muerte: 1904-1978
- Decreto de venerabilidad por Francisco