Manuel Aparici Navarro
Manuel Aparici Navarro (1902-1964) es un venerable español, figura clave de la Acción Católica de la Juventud Española y precursor de los Cursillos de Cristiandad.
Sus contemporáneos
Figuras y referencias situadas alrededor del periodo normalizado de esta ficha.
Lectura guiada
5 seccións de lectura
Biografía
Juventud y conversión de Manuel Aparici Navarro, desde su carrera en las aduanas hasta su compromiso con la Acción Católica.
Manuel Aparici Navarro nació el 11 de diciembre de 1902 en Madrid, España, en el seno de una familia acomodada. Pasó su juventud entre Madrid, Barcelona y Tarragona. En 1922, tras aprobar una oposición administrativa, ingresó en el Cuerpo Técnico de Aduanas español, donde trabajó durante varios años. Durante su juventud, llevó una vida mundana y superficial, alejada de la práctica religiosa ferviente. Sin embargo, entre los 23 y 26 años (hacia 1927), vivió una profunda conversión espiritual tras realizar unos ejercicios espirituales ignacianos alentados por su madre. Se inscribió entonces en la «Guardia de Honor» del Sagrado Corazón y decidió consagrar su vida al apostolado. En 1928, tuvo el encuentro decisivo con Ángel Herrera Oria (futuro cardenal y fundador de la Asociación Católica de Propagandistas - ACdP), quien ejercería una influencia mayor en su compromiso. En noviembre de 1929, se unió a la ACdP y abandonó sus estudios de derecho para dedicarse plenamente a la Acción Católica.
Vida y obra
Papel de Manuel Aparici Navarro al frente de la Acción Católica de la Juventud Española y el impulso de las peregrinaciones.
Manuel Aparici Navarro se convierte rápidamente en una figura central de la Acción Católica de la Juventud Española (JAC). En septiembre de 1934, es nombrado presidente nacional de la JAC, cargo que ocupa hasta 1941. Bajo su dirección, a pesar de los años trágicos de la Guerra Civil Española y de las persecuciones religiosas, el movimiento experimenta un crecimiento espectacular, pasando de 20 000 miembros y 400 centros a más de 100 000 jóvenes y 2 000 centros. También funda revistas para la juventud católica, destacando Flecha en 1932 y Signo en 1936. En 1936, es recibido en audiencia privada por el Papa Pío XI, a quien presenta un proyecto ambicioso: organizar una gran peregrinación de 100 000 jóvenes a Santiago de Compostela. Aunque retrasado por la Guerra Civil, este proyecto permanece en el centro de su acción. Para preparar espiritual y metodológicamente a los jóvenes, crea en 1940 los «Cursillos de Adelantados de Peregrinos», que servirán más tarde de inspiración directa al movimiento mundial de los Cursillos de Cristiandad, iniciado por Eduardo Bonnín. En octubre de 1941, sintiendo la llamada al sacerdocio, deja la presidencia de la JAC para ingresar en el Seminario Conciliar de Madrid. Es ordenado sacerdote el 31 de mayo de 1947 a la edad de 45 años. Tras su ordenación, continúa sus estudios de teología en la Universidad Pontificia de Salamanca hasta 1950. En 1950, es nombrado consiliario nacional de la JAC, función que ejerce hasta 1959. Durante este periodo, se vuelca plenamente en la difusión de los Cursillos de Cristiandad por toda España.
Camino hacia la santidad
La enfermedad de Manuel Aparici Navarro y la ofrenda de sus sufrimientos por la Iglesia y la juventud.
En 1956, Manuel Aparici fue víctima de un grave infarto de miocardio que le dejó gravemente discapacitado. En 1959, su salud declinante le obligó a cesar en sus funciones de consejero nacional. Pasó los últimos ocho años de su vida postrado en un sillón, sufriendo dolores agudos y dependiendo a menudo de asistencia con oxígeno. Ofreció sus sufrimientos a Dios por la santificación de la juventud y de la Iglesia. Murió santamente el 28 de agosto de 1964 en Madrid, día del aniversario de la gran peregrinación de 1948 a Santiago de Compostela que tanto había deseado y preparado.
Beatificación y canonización
El proceso de beatificación de Manuel Aparici Navarro y su reconocimiento como venerable por el papa Francisco.
La causa de beatificación de Manuel Aparici Navarro se abre a nivel diocesano en Madrid. La investigación diocesana se desarrolla del 13 de julio de 1994 al 14 de octubre de 1998. Sus restos mortales, depositados inicialmente en la sede de la asociación Peregrinos de la Iglesia, son trasladados en octubre de 2014 a la capilla del Perpetuo Socorro de la Basílica de la Concepción de Nuestra Señora en Madrid. El 27 de marzo de 2013, el papa Francisco autoriza a la Congregación para las Causas de los Santos a promulgar el decreto que reconoce la heroicidad de sus virtudes, confiriéndole así el título de venerable.
Espiritualidad y legado
La espiritualidad eucarística y mariana de Manuel Aparici Navarro, apodado el «coloso de Cristo».
Apodado el «coloso de Cristo, de la Iglesia y del Papa» por Ángel Herrera Oria, Manuel Aparici tenía como lema «Todo por Cristo». Su espiritualidad era profundamente eucarística, mariana y marcada por una fidelidad absoluta al Magisterio de la Iglesia. Pasaba largas horas de la noche en oración ante el Sagrario, a menudo con los brazos en cruz. Su legado principal reside en su papel de precursor y sembrador de los Cursillos de Cristiandad, así como en su impulso histórico dado a las peregrinaciones de la juventud, convirtiéndolo en el «Capitán de los peregrinos».
Preguntas frecuentes sobre Manuel Aparici Navarro
¿Quién fue Manuel Aparici Navarro?
Manuel Aparici Navarro (1902-1964) es un venerable español, figura clave de la Acción Católica de la Juventud Española y precursor de los Cursillos de Cristiandad.
¿Qué santos fueron contemporáneos de Manuel Aparici Navarro?
Entre sus contemporáneos figuran: Paulina del Corazón Agonizante de Jesús, Felipe de Jesús Munárriz y 50 compañeros, Mariano de Jesús Euse Hoyos y Teresa de Jesús de los Andes.
¿Cuándo murió Manuel Aparici Navarro?
Manuel Aparici Navarro murió hacia 1902.
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Época / muerte: 1902-1964
- Decreto de venerabilidad por Francisco