Adrian Osmolowski
Adrian Osmolowski (1838-1924) fue un religioso franciscano polaco. Exiliado en Italia tras la supresión de su convento por el régimen zarista, vivió allí una vida de oración, humildad y caridad heroica.
Sus contemporáneos
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Biografía
Nacimiento, educación e ingreso en los Bernardinos de Piotr Osmołowski (Padre Hadrian).
Piotr Osmołowski (conocido en religión bajo el nombre de Padre Hadrian, o Adriano en italiano) nació el 13 de diciembre de 1838 en Antonówka, en la actual Bielorrusia (que entonces formaba parte del Imperio ruso), en el seno de una familia de la nobleza polaca empobrecida que portaba el escudo de armas Bończa. Su padre, Daniel Osmołowski, era un oficial de carrera del ejército ruso que alcanzó el grado de coronel, y su madre se llamaba Anna Niedźwiedzka. Bautizado el mismo día de su nacimiento en la capilla de la finca familiar, recibió una educación cristiana y patriótica sólida. Tras realizar sus estudios primarios en el hogar familiar, asistió al gimnasio de la ciudad vecina de Czeryków (Cherykaw), del cual se graduó con excelentes resultados. Sintiendo la llamada a la vida religiosa, decidió en 1861 ingresar en los Bernardinos (una rama polaca de los Hermanos Menores franciscanos). En aquella época, el ingreso en las órdenes religiosas estaba sujeto a la autorización del Ministerio de Cultos en San Petersburgo, la cual logró obtener. Comenzó su noviciado en Minsk el 19 de septiembre de 1861, donde recibió el hábito bajo el nombre de Hadrian (Adrián) y pronunció sus primeros votos el 18 de marzo de 1863, antes de comenzar allí sus estudios de filosofía y teología.
Vida y obra
El exilio del Padre Hadrian, su ordenación en Jerusalén y su ministerio pastoral en Italia.
En 1864, tras la insurrección polaca de enero de 1863, el gobierno zarista ordenó la supresión de su monasterio. Hadrian Osmołowski fue entonces trasladado al convento de Minsk, donde se inscribió en el seminario diocesano para continuar sus estudios. Sin embargo, en 1866, este convento fue a su vez suprimido por las autoridades rusas. Negándose a romper sus vínculos con la Orden franciscana y al no poder unirse a la provincia gallega de los Bernardinos, eligió exiliarse para vivir libremente su fe. Se dirigió a Tierra Santa y se estableció en el convento de San Salvador de Jerusalén, sede de la Custodia franciscana, donde completó su formación teológica. Allí pronunció sus votos solemnes el 13 de junio de 1867. El 28 de marzo de 1868, fue ordenado sacerdote en la basílica del Santo Sepulcro, en el altar de la Crucifixión, por Mons. Vincenzo Bracco, entonces obispo auxiliar de Jerusalén. Celebró su primera misa en este lugar santo. Ejerció primero su ministerio con los peregrinos polacos en Jerusalén, y luego fue enviado a los conventos de Trípoli (Líbano) y Latakia (Siria). Debido a graves problemas de salud, sus superiores lo enviaron a Italia en 1876, donde fue calurosamente acogido por los Hermanos de la Provincia veneciana de San Antonio. Durante casi cincuenta años de exilio en Italia, el Padre Hadrian desempeñó numerosos cargos pastorales y de formación. Fue, en particular, maestro de novicios en Milán (1891-1895) y en Lonigo (hacia 1895). En Gemona del Friuli, donde residió durante dos largos periodos (1877-1889 y 1896-1911), ejerció las funciones de guardián (superior) del convento (1896-1899), de vicario (1901-1911) y de confesor de las Hermanas Franciscanas del Sagrado Corazón. Fue también director espiritual de varias otras comunidades religiosas femeninas. A pesar del exilio, mantuvo un amor profundo por su patria polaca. Realizó dos viajes a Polonia (entre 1873-1875 y 1879-1886), alojándose con los Reformados en Cracovia y visitando varios monasterios de clarisas, bernardinas y felicianas, con quienes mantuvo una correspondencia espiritual regular a lo largo de toda su vida.
Camino hacia la santidad
Los últimos años de enfermedad, la muerte del Padre Adrián y el descubrimiento de su cuerpo intacto.
El Padre Adrián pasa los últimos años de su vida en el convento de San Daniele en Lonigo. Su salud declina progresivamente: afectado por una parálisis progresiva, primero debe desplazarse con la ayuda de un bastón, antes de que la pérdida de la vista y del oído lo obliguen a permanecer postrado en cama. Soporta estos sufrimientos con una paciencia heroica y una total sumisión a la voluntad divina. Fallece pacíficamente en su celda el 9 de abril de 1924, a la edad de 85 años, tras varios meses de enfermedad. Sus funerales son celebrados el 11 de abril de 1924 por el provincial de Véneto, el Padre Leonardo Bello (futuro ministro general de la Orden de los Hermanos Menores), y es inhumado en el cementerio de Lonigo. El 15 de octubre de 1950, en el marco de la instrucción de su causa de beatificación, su cuerpo es exhumado. Las autoridades constatan entonces que sus restos han permanecido perfectamente intactos y flexibles. Su cuerpo es entonces trasladado solemnemente a la iglesia de San Daniele de Lonigo, donde su tumba se convierte en un lugar de devoción y peregrinación (ante la cual se recogió en oración, notablemente, el futuro papa Juan Pablo II).
Beatificación y canonización
El proceso de beatificación y el reconocimiento de la heroicidad de las virtudes por Juan Pablo II.
La reputación de santidad del Padre Hadrian, ya inmensa durante su vida, impulsa a la Provincia veneciana de San Antonio a iniciar los trámites para su glorificación. Los trabajos preparatorios comienzan en 1963. El proceso informativo diocesano se abre oficialmente el 30 de julio de 1970 en la diócesis de Vicenza por el obispo Mons. Carlo Zinato, y se cierra el 10 de junio de 1974. La validez de este proceso diocesano es reconocida por un decreto de la Congregación para las Causas de los Santos el 16 de noviembre de 1991. La Positio sobre la heroicidad de sus virtudes se publica en 1992. Tras el dictamen favorable de los consultores teológicos el 17 de diciembre de 1999, el papa Juan Pablo II promulga solemnemente, el 1 de julio de 2000, el decreto que reconoce la heroicidad de sus virtudes, confiriéndole así el título de Venerable.
Espiritualidad y legado
La espiritualidad franciscana del Padre Hadrian, sus escritos y la fundación de la Casa Osmolowski.
La espiritualidad del Padre Hadrian Osmolowski está profundamente arraigada en la tradición franciscana de pobreza, obediencia y humildad. Era un hombre de oración continua, que apreciaba particularmente el silencio, el recogimiento interior y la soledad de su celda monástica. Tras su muerte, se encontró en su celda una nota manuscrita que expresaba su gratitud hacia este lugar de retiro: «Sé bendita, mi querida celda, mi fiel sierva de toda mi vida...». Profesaba un amor ardiente a la Eucaristía. Cuando celebraba la santa misa, parecía arrebatado en Dios, con el rostro radiante de fervor, y pasaba largas horas en adoración ante el Santísimo Sacramento. Nutría también una profunda devoción por la Pasión de Cristo, realizando el Vía Crucis varias veces al día, así como un amor filial hacia la Virgen María, de quien rezaba diariamente el Rosario o la Corona seráfica. De gran rigor consigo mismo, se mostraba de una dulzura y una caridad exquisitas hacia el prójimo, dedicándose sin reservas a los pobres, los enfermos y los afligidos. También dejó un legado escrito a través de la publicación de varias obras ascéticas en polaco, en particular una traducción de la obra de san Alfonso de Ligorio, La preparación para la muerte, así como una recopilación de escritos espirituales destinada a las religiosas, titulada Skarb duchowny (El tesoro espiritual). Hoy en día, su legado de caridad se perpetúa especialmente en Lonigo a través de la "Casa Osmolowski", una estructura de acogida fundada en 2016 para ayudar a las familias en situación de precariedad, manteniendo viva la memoria de este santo exiliado de la fe.
Preguntas frecuentes sobre Adrian Osmolowski
¿Quién fue Adrian Osmolowski?
Adrian Osmolowski (1838-1924) fue un religioso franciscano polaco. Exiliado en Italia tras la supresión de su convento por el régimen zarista, vivió allí una vida de oración, humildad y caridad heroica.
¿Qué santos fueron contemporáneos de Adrian Osmolowski?
Entre sus contemporáneos figuran: Paulina del Corazón Agonizante de Jesús, Felipe de Jesús Munárriz y 50 compañeros, Mariano de Jesús Euse Hoyos y Teresa de Jesús de los Andes.
¿Cuándo murió Adrian Osmolowski?
Adrian Osmolowski murió hacia 1924.
¿Cuáles son los otros nombres de Adrian Osmolowski?
Otras formas del nombre: Piotr Osmołowski, Hadrian Osmołowski, Adriano Osmołowski y Adrien Osmołowski.
¿Quiénes son los allegados de Adrian Osmolowski?
Allegados de Adrian Osmolowski: Daniel Osmołowski (padre) y Anna Niedźwiedzka (madre).
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Época / muerte: 1838-1924
- Decreto de venerabilidad por Juan Pablo II
Citas
-
Sé bendita, mi querida celda, mi fiel sierva de toda mi vida...
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