Mary Ward
Mary Ward (1585-1645) fue una religiosa inglesa, fundadora del Instituto de la Bienaventurada Virgen María (IBVM), pionera de la educación femenina activa sin clausura.
Sus contemporáneos
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Biografía
La juventud de Mary Ward en Inglaterra bajo las persecuciones religiosas y su partida hacia Flandes.
Mary Ward (nacida Joan Ward) nació el 23 de enero de 1585 en Mulwith, Yorkshire, Inglaterra, en el seno de una familia de la nobleza católica recusante. Creció en un clima de intensa persecución religiosa bajo el reinado de Isabel I, donde la práctica del catolicismo era castigada con fuertes multas, encarcelamiento e incluso la muerte. Su abuela materna, Ursula Wright, con quien vivió durante su infancia, pasó ella misma catorce años en prisión por su fidelidad a la fe católica. A la edad de 15 años, Mary sintió una profunda llamada a consagrarse enteramente a Dios. Rechazando los planes de matrimonio arreglados por su familia, abandonó Inglaterra en 1606 para unirse al convento de las Clarisas en Saint-Omer, en Flandes (entonces bajo dominio español), como hermana externa. Sin embargo, comprendió rápidamente que su vocación no era la de una contemplativa de clausura. Tras recibir una iluminación espiritual el 2 de mayo de 1609 (día de la fiesta de san Atanasio), regresó temporalmente a Londres para apoyar a la Iglesia católica clandestina, visitando a los prisioneros y catequizando a los fieles bajo riesgo de su propia vida.
Vida y obra
La fundación de un instituto religioso femenino activo inspirado en la Compañía de Jesús.
A finales del año 1609, acompañada por un pequeño grupo de fieles compañeras (entre las cuales Mary Poyntz, Winefrid Wigmore, Jane Browne y Catherine Smith), Mary Ward regresa a Saint-Omer para fundar allí una comunidad. En 1610, abren un primer internado destinado a la educación de las jóvenes inglesas en el exilio. Inspirada por los Ejercicios espirituales de san Ignacio de Loyola, Mary Ward toma la decisión revolucionaria de adoptar las Constituciones de la Compañía de Jesús para su fundación. Desea crear un instituto de religiosas activas, móviles, sin clausura monástica estricta, enteramente dedicadas a la educación de las niñas y a la defensa de la fe. Este modelo, calcado del de los jesuitas, se opone directamente a los decretos del Concilio de Trento que imponen la clausura estricta a todas las comunidades religiosas femeninas. A pesar de las vivas oposiciones eclesiásticas y las burlas de quienes califican a sus compañeras de «jesuitisas», el instituto se desarrolla rápidamente. Entre 1616 y 1628, Mary Ward y sus hermanas abren colegios y comunidades en Lieja, Colonia, Tréveris, Múnich, Viena, Presburgo (Bratislava), Roma, Nápoles y Perugia.
Camino hacia la santidad
Las pruebas, la supresión de su instituto por la bula papal y su encarcelamiento.
Ante las crecientes críticas de la Curia romana, Mary Ward viaja a pie a Roma en varias ocasiones para someter su proyecto a los sucesivos papas y defender la legitimidad de su misión. Sin embargo, su ideal de una congregación femenina apostólica y autónoma es considerado demasiado adelantado a su tiempo. El 13 de enero de 1631, el papa Urbano VIII promulga la bula Pastoralis Romani Pontificis, ordenando la supresión del instituto. Mary Ward es arrestada en Múnich y encarcelada durante varias semanas en el convento de las Clarisas locales bajo la acusación de herejía y rebelión contra la autoridad eclesiástica. Una vez liberada, se dirige de nuevo a Roma en 1632 para defender su causa. Recibida en audiencia por Urbano VIII, le declara: «Santísimo Padre, no soy y nunca he sido una hereje», a lo que el papa responde: «Lo creemos, lo creemos». Aunque la Inquisición reconoce su ortodoxia y su ausencia de falta contra la fe, la supresión de su obra se mantiene. Mary Ward es obligada a permanecer bajo vigilancia en Roma hasta 1637, fecha en la que se le autoriza a viajar para cuidar su salud declinante.
Beatificación y canonización
La muerte de Mary Ward, el renacimiento de su instituto y su reconocimiento como venerable.
Mary Ward regresa a Inglaterra en 1639 y se establece con algunas compañeras en Heworth, cerca de York. Allí muere el 30 de enero de 1645, en plena guerra civil inglesa. Es inhumada en el cementerio de la iglesia anglicana de Osbaldwick. Tras su muerte, sus compañeras mantienen discretamente su legado. El instituto renace progresivamente: en 1703, el papa Clemente XI aprueba sus reglas de vida, y en 1877, el papa Pío IX confirma oficialmente la congregación bajo el nombre de Instituto de la Bienaventurada Virgen María (IBVM). No es hasta 1909 que el papa Pío X autoriza finalmente a la Iglesia a reconocer oficialmente a Mary Ward como la verdadera fundadora del instituto. La causa de canonización se abre oficialmente en 1929. El 19 de diciembre de 2009, con motivo del 400 aniversario de la fundación del instituto, el papa Benedicto XVI firma el decreto reconociendo la heroicidad de sus virtudes, proclamándola venerable. En noviembre de 2025, las dos ramas surgidas de su fundación —la Congregatio Jesu (CJ) y el Instituto de la Bienaventurada Virgen María (IBVM, Hermanas de Loreto)— se fusionan oficialmente bajo el nombre único de Congregatio Jesu, realizando así, más de cuatro siglos después, el sueño de unidad de su fundadora.
Espiritualidad y legado
La espiritualidad ignaciana de Mary Ward y el impacto mundial de su obra educativa.
La espiritualidad de Mary Ward está profundamente arraigada en la tradición ignaciana: buscar y encontrar a Dios en todas las cosas, actuar para su mayor gloria y cultivar una libertad interior total aliada a la sinceridad y a la justicia. Tenía una confianza inquebrantable en el papel y la dignidad de las mujeres dentro de la Iglesia, afirmando en particular que no existía tal diferencia entre los hombres y las mujeres como para que estas últimas no pudieran realizar grandes cosas. Hoy en día, su legado perdura en todo el mundo gracias a la Congregatio Jesu. La red de escuelas de Loreto y de Mary Ward cuenta con cerca de 200 establecimientos escolares repartidos en más de cuarenta países, continuando su misión educativa y apostólica entre las jóvenes generaciones.
Preguntas frecuentes sobre Mary Ward
¿Quién fue Mary Ward?
Mary Ward (1585-1645) fue una religiosa inglesa, fundadora del Instituto de la Bienaventurada Virgen María (IBVM), pionera de la educación femenina activa sin clausura.
¿Qué santos fueron contemporáneos de Mary Ward?
Entre sus contemporáneos figuran: Beato Juan de Jesús María, Ana de Jesús, Venerable Ana de Jesús y San Francisco de Sales (Obispo y Príncipe de Ginebra).
¿Cuándo murió Mary Ward?
Mary Ward murió hacia 1585.
¿Cuáles son los otros nombres de Mary Ward?
Otras formas del nombre: Joan Ward.
¿Quiénes son los allegados de Mary Ward?
Allegados de Mary Ward: Ursula Wright (abuela materna).
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Época / muerte: 1585-1645
- Decreto de venerabilidad por Benedicto XVI
Citas
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Santísimo Padre, no soy ni he sido nunca una hereje
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