18 de agosto 20.º siglo

San Alberto Hurtado

Sacerdote jesuita chileno (1901-1952), fundador del Hogar de Cristo para personas sin hogar, fue canonizado el 23 de octubre de 2005 por Benedicto XVI.

Cronología

Sus contemporáneos

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    Vida 01 / 05

    Biografía

    Nacido en Viña del Mar en 1901 en una familia empobrecida, Alberto Hurtado se convirtió en abogado y luego ingresó en la Compañía de Jesús, siguiendo un largo recorrido de estudios en América Latina y Europa.

    Luis Alberto Hurtado Cruchaga nació el 22 de enero de 1901 en Viña del Mar, Chile, en una familia de ascendencia vasca. La muerte de su padre, cuando él tenía cuatro años, sumió a la familia en la precariedad, obligándolos a vivir con parientes en Santiago. Becario en el colegio de los jesuitas de Santiago, prosiguió luego sus estudios de derecho en la Universidad Católica de Chile, donde obtuvo su licenciatura en 1923 con una tesis dedicada al derecho laboral. Ese mismo año, ingresó al noviciado de la Compañía de Jesús. Su formación lo llevó sucesivamente a Córdoba, en Argentina, y luego a Europa: filosofía y teología en España, y teología en la Universidad de Lovaina, en Bélgica, tras la supresión de los jesuitas españoles. Allí fue ordenado sacerdote el 24 de agosto de 1933 y obtuvo un doctorado en pedagogía y psicología en 1935. De regreso en Chile, se dedicó a la enseñanza, al acompañamiento de la juventud y al apostolado social. Afectado por un cáncer de páncreas, falleció en Santiago el 18 de agosto de 1952, a la edad de cincuenta y un años.

    Fundación 02 / 05

    Vida y obra

    En 1944, Alberto Hurtado funda el Hogar de Cristo, una red de hogares de acogida para personas sin hogar y niños desamparados, que se convertiría en una de las grandes obras caritativas de Chile.

    La obra principal de Alberto Hurtado nace en 1944, tras un retiro espiritual durante el cual llamó a sus oyentes a preocuparse por la suerte de los pobres de Santiago. De este movimiento surge el Hogar de Cristo, una red de hogares destinados a ofrecer un techo, una comida y un ambiente familiar a los niños abandonados, a los vagabundos y a los indigentes. La obra se desarrolla rápidamente a través del país gracias a numerosos voluntarios y bienhechores: entre 1945 y 1951, cientos de miles de personas, en particular niños, se beneficiaron de su ayuda. Preocupado por inscribir la acción social en la doctrina social de la Iglesia, Hurtado funda en 1947 la Asociación Sindical Chilena (ASICH), destinada a formar a los trabajadores y a hacer presente a la Iglesia en el mundo profesional. En 1951, lanza la revista Mensaje, órgano de reflexión religiosa, filosófica y social que se sigue publicando hoy en día. Abogado de formación, escritor y conferenciante, publicó varias obras, entre ellas un estudio que suscitó debate sobre la realidad católica de Chile.

    Teología 03 / 05

    Camino hacia la santidad

    Moldeado por la espiritualidad ignaciana, Alberto Hurtado unía la contemplación y la acción al servicio de los más pobres, viendo en cada indigente el rostro de Cristo.

    La espiritualidad de Alberto Hurtado se enraíza en la tradición ignaciana, nutrida por la oración y la Eucaristía. Durante su canonización, Benedicto XVI lo presentó como «un verdadero contemplativo en la acción», cuya formación en el seno de la Compañía de Jesús le permitió dejarse conquistar por Cristo para encontrar en la entrega total de sí mismo la fuerza de su apostolado. Para Hurtado, el servicio a los pobres no era una simple filantropía: en él reconocía la presencia de Cristo sufriente, exhortando a amar y socorrer a cada indigente como se amaría al Señor mismo. Su caridad iba acompañada de una exigencia de justicia social, fundada en la dignidad de todo hombre como hijo de Dios. Descrito como sencillo, disponible y alegre, permaneció, según el testimonio relatado por el Papa, profundamente sereno incluso en su última enfermedad, repitiendo a pesar del sufrimiento: «Contento, Señor, contento». Su reputación de santidad, viva desde su vida y confirmada tras su muerte por la devoción popular chilena, preparó el camino de su beatificación.

    Culto 04 / 05

    Beatificación y canonización

    Beatificado por Juan Pablo II en 1994, Alberto Hurtado fue canonizado el 23 de octubre de 2005 por Benedicto XVI, convirtiéndose en el segundo santo chileno.

    Alberto Hurtado fue beatificado por el papa Juan Pablo II el 16 de octubre de 1994. Su canonización fue pronunciada por el papa Benedicto XVI el 23 de octubre de 2005, al término de la XI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos y del Año de la Eucaristía; fue canonizado ese día junto a otros cuatro beatos: Józef Bilczewski, Gaetano Catanoso, Zygmunt Gorazdowski y Félix de Nicosia. Se convirtió así en el segundo santo chileno, después de Teresa de los Andes. Menos de cincuenta y tres años separaban su muerte de su canonización. En su homilía, Benedicto XVI elogió su obra en favor de los más desamparados y su unión de la oración y la acción. Su fiesta litúrgica está fijada el 18 de agosto, día aniversario de su muerte; en Chile, esta fecha está asociada a una jornada nacional de la solidaridad. Las fuentes consultadas no atribuyen un relato detallado de los milagros reconocidos para la beatificación y la canonización, que siguieron el procedimiento ordinario de la Iglesia.

    Posteridad 05 / 05

    Espiritualidad y legado

    El Hogar de Cristo sigue siendo una de las organizaciones benéficas más importantes de Chile, y la memoria de Alberto Hurtado permanece viva como apóstol de los pobres y de la justicia social.

    El legado de Alberto Hurtado se prolonga a través del Hogar de Cristo, convertido en una de las obras de solidaridad más vastas de Chile, así como por la ASICH y la revista Mensaje, que sigue activa. Figura mayor del catolicismo social latinoamericano, es honrado en Chile como el «apóstol de los pobres» y uno de los grandes testigos de la caridad y de la justicia social del siglo XX. Su fiesta, el 18 de agosto, está marcada en su país por un día de la solidaridad instituido en su memoria. Varias instituciones, establecimientos escolares y lugares llevan su nombre, y su santuario en Santiago, donde reposan sus restos, sigue siendo un lugar de peregrinación. Su vida, que une la inteligencia del jurista, el rigor del jesuita y el amor concreto por los más pobres, continúa inspirando a los movimientos cristianos comprometidos en la acción social, convirtiéndolo en una referencia para la pastoral de la caridad en Chile y más allá.

    Fuente oficial Ficha redactada por Sancteo a partir de fuentes contemporáneas verificadas (fuentes oficiales de la Iglesia y referencias hagiográficas).

    Preguntas frecuentes sobre San Alberto Hurtado

    ¿Quién fue San Alberto Hurtado?

    Sacerdote jesuita chileno (1901-1952), fundador del Hogar de Cristo para personas sin hogar, fue canonizado el 23 de octubre de 2005 por Benedicto XVI.

    ¿Qué santos fueron contemporáneos de San Alberto Hurtado?

    Entre sus contemporáneos figuran: Paulina del Corazón Agonizante de Jesús, Felipe de Jesús Munárriz y 50 compañeros, Mariano de Jesús Euse Hoyos y Teresa de Jesús de los Andes.

    ¿Cuándo murió San Alberto Hurtado?

    San Alberto Hurtado murió hacia 1952.

    ¿Cuáles son los otros nombres de San Alberto Hurtado?

    Otras formas del nombre: Luis Alberto Hurtado Cruchaga, Padre Hurtado y Alberto Hurtado Cruchaga.

    Anexos y entidades vinculadas

    Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.

    Acontecimientos clave

    1. Época / muerte: 1952
    2. Canonización en 2005 por Benedicto XVI

    Citas

    • Estoy contento, Señor. Benedicto XVI, homilía de canonización, 23 de octubre de 2005, vatican.va