José Cafasso
Sacerdote piamontés (1811-1860), maestro de moral en el Convitto ecclesiastico de Turín, director espiritual de san Juan Bosco y capellán de los prisioneros y de los condenados a muerte, apodado «el sacerdote de la horca».
Sus contemporáneos
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Biografía
Nacido en 1811 en Castelnuovo d'Asti en una familia campesina piamontesa, José Cafasso fue ordenado sacerdote en 1833 y pasó toda su vida sacerdotal en Turín.
José Cafasso (en italiano Giuseppe Cafasso) nació el 15 de enero de 1811 en Castelnuovo d'Asti, en el Piamonte (hoy Castelnuovo Don Bosco), tercero de cuatro hijos de una familia de agricultores. Su hermana Mariana (Marianna) sería la madre del beato José Allamano, fundador de los Misioneros de la Consolata. De pequeña estatura y salud frágil, realizó sus estudios secundarios y su ciclo de filosofía en el colegio de Chieri, y luego ingresó en 1830 al seminario teológico. Fue ordenado sacerdote el 21 de septiembre de 1833, a la edad de veintidós años, tras haber obtenido una dispensa para alcanzar la edad canónica requerida. Pocos meses después de su ordenación, se unió en Turín al Convitto eclesiástico de San Francisco de Asís, institución de formación pastoral y moral para jóvenes sacerdotes, que no abandonaría hasta su muerte. Allí se convirtió en profesor de teología moral y, posteriormente, en rector. José Cafasso murió en Turín el 23 de junio de 1860, a la edad de cuarenta y nueve años, agotado por su intensa actividad, tras una enfermedad. Su vida, casi enteramente urbana y discreta, se desarrolló en el marco estrecho del Convitto, las prisiones y el confesionario de Turín.
Vida y obra
En el Convitto eclesiástico de Turín, Cafasso forma a generaciones de sacerdotes mientras se dedica a los prisioneros y a los condenados a muerte, a quienes acompaña hasta el cadalso.
La obra de José Cafasso se despliega en dos frentes complementarios. En el Convitto eclesiástico de San Francisco de Asís, enseña teología moral durante más de dos décadas y se convierte en su rector, formando a generaciones de sacerdotes, entre ellos varios futuros obispos y cardenales. Don Bosco resumía el espíritu de la institución con la fórmula que ha quedado célebre: «en el Convitto, se aprendía a ser sacerdotes». Cafasso aboga por una moral equilibrada, ni laxa ni rigorista, atenta tanto a la misericordia de Dios como a la conciencia del pecado. Paralelamente, ejerce durante más de veinte años un ministerio junto a los reclusos de las prisiones turinesas, marcadas entonces por condiciones inhumanas, brindándoles socorro material y espiritual. Sobre todo, acompaña a los condenados a muerte: según las fuentes concordantes, asistió a cincuenta y siete ajusticiados, preparándolos para la confesión y la eucaristía y permaneciendo a su lado hasta el pie del cadalso, lo que le valió el apodo de «sacerdote de la horca». Confesor y director espiritual muy solicitado, guía también a laicos, fundadores y hombres políticos.
Camino hacia la santidad
Su espiritualidad, centrada en el cumplimiento perfecto de la voluntad de Dios y marcada por las influencias ignaciana y salesiana, le valió muy pronto una reputación de sacerdote ejemplar.
La santidad de José Cafasso se caracteriza por la unión de una profunda vida interior y un celo pastoral incansable. Su doctrina espiritual, heredera de san Carlos Borromeo y de san Francisco de Sales, y nutrida por la espiritualidad ignaciana practicada en el Convitto, se resume en una frase que le gustaba repetir: «Toda la santidad, la perfección y el provecho de una persona consisten en hacer perfectamente la voluntad de Dios». Enseñaba menos por la abstracción que por la experiencia vivida en el confesionario, recomendando a sus sacerdotes la calma, el discernimiento y la prudencia. Testigo de la misericordia divina tanto ante los prisioneros como ante los penitentes más comunes, él mismo vivía en una gran austeridad, una humildad real y una caridad sin ruido. Su reputación de santidad, ya sólida durante su vida, se confirmó inmediatamente después de su muerte. El papa Benedicto XVI, en su catequesis del 30 de junio de 2010, lo presentó como un modelo de vida sacerdotal, «verdadero pastor» fiel a la oración, a la predicación, a la catequesis, a la eucaristía y a la confesión.
Beatificación y canonización
Beatificado por Pío XI en 1925 y canonizado por Pío XII en 1947, José Cafasso es celebrado el 23 de junio, día de su muerte.
El proceso para la canonización de José Cafasso se abrió después de su muerte. La introducción oficial de la causa fue firmada por el papa Pío X el 23 de mayo de 1906, y el reconocimiento de la heroicidad de sus virtudes permitió al papa Benedicto XV declararlo venerable. Tras la aprobación de los milagros requeridos, el papa Pío XI procedió a su beatificación el 3 de mayo de 1925 en la basílica de San Pedro. Habiéndose reconocido dos nuevos milagros, el papa Pío XII lo canonizó el 22 de junio de 1947, durante una ceremonia en la basílica vaticana donde también fueron proclamados santos Juan de Britto y Bernardino Realino. El día siguiente a esta canonización, Pío XII dirigió una alocución a los numerosos peregrinos que acudieron a Roma. La fiesta litúrgica de san José Cafasso está fijada el 23 de junio, aniversario de su muerte. El 9 de abril de 1948, a petición unánime del primer congreso nacional de capellanes de las prisiones italianas celebrado en noviembre de 1947, Pío XII lo proclamó patrono de las prisiones de Italia.
Espiritualidad y legado
Maestro y director espiritual de san Juan Bosco, José Cafasso es venerado como patrón de los prisioneros, de los condenados a muerte y de los capellanes de prisiones.
El legado de José Cafasso es inseparable del de san Juan Bosco, nacido como él en Castelnuovo y a quien conoció desde la infancia. Durante cerca de veinticinco años, hasta su propia muerte, Cafasso fue el director espiritual y el consejero de Don Bosco, orientándolo hacia su propia vocación: el servicio a la juventud pobre y abandonada de Turín en lugar de las misiones lejanas. Don Bosco lo consideraba un «modelo de vida sacerdotal». A través del Convitto, Cafasso marcó duraderamente al clero piamontés del siglo XIX y contribuyó al florecimiento de fundaciones caritativas que caracterizó a Turín en aquella época. Su figura permanece ligada al mundo carcelario: es honrado como patrón de las prisiones italianas, de los capellanes de prisiones, de los prisioneros y de los condenados a muerte. Varias parroquias e instituciones llevan su nombre, y sus restos son venerados en Turín. Su vida es propuesta regularmente como modelo de caridad concreta hacia los detenidos y de formación sacerdotal exigente.
Preguntas frecuentes sobre José Cafasso
¿Quién fue José Cafasso?
Sacerdote piamontés (1811-1860), maestro de moral en el Convitto ecclesiastico de Turín, director espiritual de san Juan Bosco y capellán de los prisioneros y de los condenados a muerte, apodado «el sacerdote de la horca».
¿De qué es José Cafasso santo patrón?
Patronazgos de José Cafasso: Prisons d'Italie, Prisiones de Italia, Prisonniers, Prisioneros, Condamnés à mort, Condenados a muerte, Aumôniers de prison y Capellanes de prisiones.
¿Qué santos fueron contemporáneos de José Cafasso?
Entre sus contemporáneos figuran: Jesús María Echavarría Aguirre, Santa Paulina del Corazón Agonizante de Jesús, Narcisa de Jesús y Juan de Jesús López y González.
¿Cuándo murió José Cafasso?
José Cafasso murió hacia 1860.
¿Cuáles son los otros nombres de José Cafasso?
Otras formas del nombre: Giuseppe Cafasso y Joseph Cafasso.
¿Quiénes son los allegados de José Cafasso?
Allegados de José Cafasso: Joseph Allamano (bienheureux) (sobrino (hijo de su hermana Marianne)) y Marianne (Marianna) Cafasso (hermana).
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Época / muerte: 1811-1860
- Canonización en 1947 por Pío XII
Citas
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Toda la santidad, la perfección y el provecho de una persona consisten en hacer perfectamente la voluntad de Dios.
https://www.vatican.va/content/benedict-xvi/it/audiences/2010/documents/hf_ben-xvi_aud_20100630.html