Laura Montoya Upegui
Religiosa y misionera colombiana, Laura Montoya Upegui fundó en 1914 una congregación dedicada a la evangelización de las poblaciones indígenas. Beatificada en 2004 y canonizada en 2013 por el papa Francisco, es la primera santa nacida en Colombia.
Sus contemporáneos
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Biografía
Nacida en Jericó en 1874 en una familia empobrecida por la guerra civil colombiana, Laura Montoya se convirtió en maestra autodidacta antes de consagrarse enteramente a Dios y a la misión.
María Laura de Jesús Montoya Upegui nació el 26 de mayo de 1874 en Jericó, en el departamento de Antioquia (Colombia). Su padre murió durante una guerra civil cuando ella solo tenía dos años, y su madre crió sola a sus tres hijos en una gran pobreza. Esta infancia difícil marcó profundamente a Laura, quien tuvo que proveer para su subsistencia desde muy joven. Aunque su formación fue en gran medida autodidacta, se convirtió en maestra a los dieciséis años y ejerció en varias localidades de Antioquia, y luego en el Colegio de la Inmaculada en Medellín. Su profesión docente la puso en contacto con diversas poblaciones y alimentó en ella una viva sensibilidad hacia los más desamparados. Animada por una fe profunda, sintió poco a poco un llamado a consagrarse enteramente a la evangelización de los indígenas que aún estaban privados del anuncio del Evangelio, proyecto que ella denominó como la «Obra de los Indios». Tras una vida cada vez más orientada hacia la misión, murió en Medellín el 21 de octubre de 1949, a la edad de setenta y cinco años, al término de una larga enfermedad que la había dejado paralizada durante sus últimos años.
Vida y obra
En 1914, Laura Montoya fundó las Misioneras de María Inmaculada y de Santa Catalina de Siena, la primera congregación dedicada enteramente a la evangelización de las poblaciones indígenas de Colombia.
La obra de Laura Montoya toma forma en 1914. Con el apoyo de Mons. Maximiliano Crespo, obispo de Santa Fe de Antioquia, y acompañada por algunas compañeras así como por su propia madre, emprende un primer viaje apostólico hacia las regiones remotas de Antioquia, especialmente entre los indígenas Embera-Chamí. De este impulso nace la Congregación de las Misioneras de María Inmaculada y de Santa Catalina de Siena, la primera comunidad femenina de la Iglesia dedicada enteramente a la misión entre los indígenas de las Américas. La congregación recibe su aprobación en 1916; Laura pronuncia sus primeros votos el 1 de enero de 1917 y sus votos perpetuos el 8 de diciembre de 1924. Dejando la comodidad de las ciudades, las religiosas se adentran en la selva, en Dabeiba y más allá, para vivir lo más cerca posible de las comunidades autóctonas, compartiendo sus condiciones de existencia con el fin de instruirlas y evangelizarlas. Laura gobierna el instituto hasta 1929, y luego nuevamente desde 1938 hasta su muerte. A su fallecimiento en 1949, la congregación contaba ya con noventa casas y varios cientos de religiosas repartidas en varios países.
Camino hacia la santidad
La santidad de Laura Montoya se arraiga en una espiritualidad misionera intensa, marcada por una caridad maternal hacia los indígenas y una vida interior relatada en su autobiografía espiritual.
La santidad de Laura Montoya se manifiesta en la unión de una profunda vida interior y una entrega misionera incansable. Su espiritualidad se resume en su voluntad de «hacerse indígena con los indígenas para ganarlos todos para Cristo», expresión de una caridad que la impulsa a identificarse con los más pobres y los más despreciados. Profesaba hacia estas poblaciones abandonadas una compasión totalmente maternal, llegando incluso a llamarlos «mi llaga». Por orden de su confesor, el sacerdote eudista Esteban Le Doussal, redactó entre 1925 y 1933 una autobiografía espiritual titulada Historia de las misericordias de Dios en un alma, que revela un camino místico de gran riqueza, en la tradición de santa Teresa de Ávila. Mujer de letras y de oración, expresaba su deseo de entrega total con esta aspiración: «Sentí un gran deseo de tener tres vidas largas: una para consagrarla a la adoración, otra para pasarla en las humillaciones y la tercera para las misiones». Sus últimos años, vividos en el sufrimiento y la inmovilidad, terminaron de configurar su vida como una ofrenda continua.
Beatificación y canonización
Beatificada el 25 de abril de 2004 por Juan Pablo II y canonizada el 12 de mayo de 2013 por el papa Francisco, Laura Montoya Upegui es la primera santa nacida en Colombia; su fiesta se celebra el 21 de octubre.
La causa de Laura Montoya culminó en su beatificación, celebrada el 25 de abril de 2004 por el papa Juan Pablo II en la plaza de San Pedro. El milagro reconocido para esta etapa fue la curación extraordinaria de una mujer, Herminia González, afectada por un cáncer de útero en fase terminal. La canonización fue celebrada posteriormente por el papa Francisco el 12 de mayo de 2013, en la plaza de San Pedro, convirtiendo a Laura Montoya en la primera santa nacida en Colombia. El milagro aceptado para la canonización fue la curación, científicamente inexplicable, del médico Carlos Eduardo Restrepo, afectado por una grave enfermedad autoinmune del tejido conectivo (lupus), curado hacia 2005 tras encomendarse a la beata; este milagro fue reconocido por la Santa Sede en 2012. Durante la ceremonia, el papa Francisco elogió a quien supo «infundir esperanza» a las poblaciones indígenas y enseñarles la fe respetando su cultura. Conocida en la vida religiosa como Madre Laura de Santa Catalina de Siena, la santa está inscrita en el calendario litúrgico el 21 de octubre, día de su nacimiento al cielo.
Espiritualidad y legado
La congregación fundada por Laura Montoya, apodada las «Lauritas», continúa su obra misionera en una veintena de países; sus reliquias son veneradas en el santuario de La Luz en Medellín.
El legado de Laura Montoya se prolonga primero a través de la congregación que fundó, las Misioneras de María Inmaculada y de Santa Catalina de Siena, comúnmente llamadas las «Lauritas» o Misioneras de la Madre Laura. En el momento de su canonización, el instituto estaba presente en una veintena de países, principalmente en América Latina, pero también en otros continentes, continuando su vocación de evangelización de los pueblos indígenas, de educación y de promoción humana. Figura pionera de la misión entre los indígenas y de la defensa de su dignidad, Laura Montoya sigue siendo un modelo para la Iglesia de América Latina y para las vocaciones misioneras femeninas. Su autobiografía, Historia de las misericordias de Dios en un alma, así como sus numerosos escritos espirituales y pedagógicos, siguen siendo estudiados y reeditados. Sus restos son venerados en Medellín, en el santuario de La Luz (santuario de la Madre Laura), que constituye el principal centro de su culto y un lugar de peregrinación. Primera santa de su país, es honrada en Colombia como una gloria nacional y una intercesora de los pobres y los marginados.
Iconografía
Signos y atributos
Lo sobrenatural en su vida
Los milagros de Laura Montoya Upegui
Preguntas frecuentes sobre Laura Montoya Upegui
¿Quién fue Laura Montoya Upegui?
Religiosa y misionera colombiana, Laura Montoya Upegui fundó en 1914 una congregación dedicada a la evangelización de las poblaciones indígenas. Beatificada en 2004 y canonizada en 2013 por el papa Francisco, es la primera santa nacida en Colombia.
¿Para qué se reza a Laura Montoya Upegui?
Se reza a Laura Montoya Upegui por: les missions et l'évangelisation des peuples, las misiones y la evangelización de los pueblos, les populations indigènes et les plus pauvres y las poblaciones indígenas y los más pobres.
¿Cómo se reconoce a Laura Montoya Upegui en el arte cristiano?
En la iconografía, Laura Montoya Upegui se reconoce por: hábito religioso de las Misioneras de María Inmaculada y de Santa Catalina de Siena, crucifijo y representada rodeada de indígenas.
¿Qué milagros se atribuyen a Laura Montoya Upegui?
Se atribuyen a este santo 2 milagros, en particular: Curación.
¿Qué santos fueron contemporáneos de Laura Montoya Upegui?
Entre sus contemporáneos figuran: Paulina del Corazón Agonizante de Jesús, Felipe de Jesús Munárriz y 50 compañeros, Mariano de Jesús Euse Hoyos y Teresa de Jesús de los Andes.
¿Cuándo murió Laura Montoya Upegui?
Laura Montoya Upegui murió hacia 1949.
¿Cuáles son los otros nombres de Laura Montoya Upegui?
Otras formas del nombre: Laura de Sainte-Catherine de Sienne, María Laura de Jesús Montoya Upegui, Madre Laura, Laura de Santa Catalina de Siena, Laura di Santa Caterina da Siena y Laura of Saint Catherine of Siena.
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Época / muerte: 1949
- Canonización en 2013 por Francisco
Citas
-
Hacerse indígena con los indígenas para ganarlos a todos para Cristo.
Dicasterio para las Causas de los Santos, nota «Laura di Santa Caterina da Siena» (causesanti.va) -
Sentí un gran deseo de tener tres largas vidas: una para consagrarla a la adoración, otra para pasarla en las humillaciones y la tercera para las misiones.
Dicasterio para las Causas de los Santos, reseña «Laura di Santa Caterina da Siena» (causesanti.va)