Noble de Berry en el siglo V, Venancio renunció a un matrimonio prometido para convertirse en monje y luego en abad de San Martín de Tours. Reconocido por su humildad y sus visiones celestiales, realizó numerosas curaciones, especialmente de fiebres y enfermedades de los miembros. Sus reliquias fueron repartidas entre Tours y la abadía de Saint-Germain-des-Prés en París.
Sus contemporáneos
Figuras y referencias situadas alrededor del periodo normalizado de esta ficha.
Lectura guiada
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SAN VENANCIO,
ABAD DE SAN MARTÍN DE TOURS (siglo V).
Conversión y vocación
Noble de Berry prometido en matrimonio, Venancio renuncia al mundo tras una visita a la tumba de san Martín y se hace monje bajo la dirección del abad Silvano.
San Venancio era de una familia considerable de B erry. Prometido con una joven, pasaba su tiempo en diversiones mientras esperaba el día de la boda. Pero Dios le inspiró a visitar la tumba de san Martín en Tours ; allí sinti ó s u cor azón completamente cambiado y, siguiendo los atractivos de la gracia divina, renunció al mundo y fue a arrojarse a los pies del abad Si lvano, quien l o admitió en su monasterio y le dio la tonsura junto con el hábito religioso.
Tan pronto como se vio revestido con las libreas de la penitencia y de la cruz, comenzó seriamente a luchar contra sí mismo y a hacer violencia a todas sus pasiones. Sobresalió por encima de todos sus hermanos en humildad y caridad. Tras la muerte de Sil vano, fue elegido abad en su lugar.
Visiones y milagros litúrgicos
Convertido en abad, se beneficia de visiones místicas, viendo a san Martín oficiar en el altar y escuchando a los ángeles cantar la misa.
Su santidad resplandeció después mediante muchos milagros. Un día, al no poder celebrar la misa debido a una dolencia en los ojos que le impedía leer, hizo que se la dijeran en la insigne basílica de San Martín, y, cuando el sacerdote llegó a las bendiciones de la hostia, vio a un venerable anciano, revestido con hábitos eclesiásticos, descender del jubé con una escalera y acercarse al altar para bendecir los presentes celestiale s. Era sin d uda san Martín, quien quería hacerle saber que asistía en espíritu a todos los sacrificios que se ofrecían en su iglesia.
En otra ocasión, al regresar por la mañana de visitar las iglesias de T ours, oyó a los ángeles que cantaban el Sanctus en la suya. Se detuvo en seco, apoyado en su bastón, y, como le preguntaban qué lo detenía y si tenía alguna visión celestial, exclamó, con lágrimas en los ojos: «¡Ay de nosotros, cobardes y perezosos que somos! ya casi han terminado en el cielo la celebración de los santos Misterios y nosotros aún no los hemos comenzado»; y, en ese mismo instante, hizo comenzar la misa. Ambos sucesos ocurrieron un domingo.
Diálogo con el más allá
El santo se comunica con el alma del sacerdote Bassin, prisionero del purgatorio, y realiza las obras necesarias para su liberación.
Como otro día se decía en la misa la Oración dominical, en estas últimas palabras: Sed libera nos a malo, escuchó una voz, desde el fondo de la tierra, que repetía las mismas palabras. Era un sacerdote, llamad o Bass in, que imploraba los sufragios de la Iglesia para ser liberado de las llamas del purgatorio. Entonces nuestro Santo se acercó a su tumba y, animado por una fe viva, le preguntó a este difunto qué debía hacer para su alivio. El alma le respondió lo que deseaba de él, y de inmediato lo cumplió.
Ministerio de curación
Gregorio de Tours relata sus numerosos milagros, en particular curaciones de niños, fiebres y liberaciones de posesos.
Aunque estas visiones sean testimonios célebres de la santidad de Venancio, sa n Gregorio, si n embargo, relata varios milagros que Dios obró para darle mayor esplendor. Le trajeron, dice, un niño que sufría grandes dolores en los muslos y en las piernas. Frotó sus miembros con aceite bendito y lo hizo acostar una hora en su lecho; y, después de haber hecho su oración por él, lo devolvió a su madre en perfecta salud. También expulsó, mediante el signo de la cruz, varias enfermedades peligrosas e incluso pestilenciales. Liberó a posesos mediante la invocación de la santísima Trinidad. Se hizo tan temible para los demonios que, cuando se le aparecían bajo formas horribles, su sola palabra, fortalecida por el signo saludable de nuestra Redención, los hacía huir.
Su gracia especial era para curar la fiebre terciana y la fiebre cuartana, y para templar el ardor de las otras. Finalmente, cargado de años y de méritos, dejó esta vida mortal para ir a disfrutar de la inmortalidad en el cielo. Esto fue hacia mediados del siglo V.
Culto y posteridad
Tras su muerte en el siglo V, sus reliquias fueron repartidas entre Tours y la abadía de Saint-Germain-des-Prés en París.
Los mismos milagros que había realizado durante su vida continuaron también en su sepulcro. Una parte de sus reliquias se encontraba, an tes del año 93, en la abadía de Sa int-Germain-des-Prés, en París, adonde fueron trasladada s por la pied ad de san Germán, obispo de la misma ciudad; el resto permaneció en Tours, donde eran honradas con gran devoción.
Iconografía y fuentes
El santo es representado con atributos monásticos o de nobleza; su vida está documentada por Gregorio de Tours.
Se le representa: 1° con hábito religioso, una capucha sobre la cabeza, un libro y una espada en los riñones; la espada está oculta en parte por un escudo con armas; 2° con traje de conde, sosteniendo una espada y bendiciendo con la mano derecha a un cachorro de león sentado cerca de él; 3° en la soledad, expulsando al demonio; 4° sosteniendo un escudo y una espada, a veces un libro . Extraído de san Grego rio de Tours: La Gloria de l os Confesores.
Iconografía
Signos y atributos
Entidades
Red del relato
Los nombres, lugares y conceptos más presentes en la ficha, ponderados por su centralidad en el texto.
Lo sobrenatural en su vida
Los milagros de San Venancio
Preguntas frecuentes sobre San Venancio
¿Quién fue San Venancio?
Noble de Berry en el siglo V, Venancio renunció a un matrimonio prometido para convertirse en monje y luego en abad de San Martín de Tours. Reconocido por su humildad y sus visiones celestiales, realizó numerosas curaciones, especialmente de fiebres y enfermedades de los miembros. Sus reliquias fueron repartidas entre Tours y la abadía de Saint-Germain-des-Prés en París.
¿De qué es San Venancio santo patrón?
Patronazgos de San Venancio: San Martín de Tours.
¿Para qué se reza a San Venancio?
Se reza a San Venancio por: fiebre terciana, fiebre cuartana, enfermedades pestilenciales, liberación de los poseídos y dolores de piernas.
¿Cómo se reconoce a San Venancio en el arte cristiano?
En la iconografía, San Venancio se reconoce por: capucha, libro, espada, escudo con armas, traje de conde y leoncillo.
¿Qué milagros se atribuyen a San Venancio?
Se atribuyen a este santo 5 milagros, en particular: Curación, Exorcismo, Visión / aparición y Eucarístico.
¿Qué santos fueron contemporáneos de San Venancio?
Entre sus contemporáneos figuran: San Agustín de Hipona, San Honorato de Arlés, San Jacobo de Tarentaise y San Jerónimo de Estridón.
¿Cuándo murió San Venancio?
San Venancio murió hacia 500.
¿Cuáles son los otros nombres de San Venancio?
Otras formas del nombre: Venance.
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Renuncia al matrimonio tras una visita a la tumba de san Martín
- Ingreso al monasterio bajo el abad Silvano
- Elección como abad de San Martín de Tours
- Visión de san Martín en el altar durante la misa
- Audición del canto de los ángeles (Sanctus) en Tours
- Diálogo con el alma del sacerdote Bassin en el purgatorio
Citas
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¡Ay de nosotros, cobardes y perezosos que somos! Ya casi se ha terminado en el cielo la celebración de los santos Misterios y nosotros aún no los hemos comenzado
Texto fuente (palabras de San Venancio)