San Principe

DUODÉCIMO OBISPO DE SOISSONS Y CONFESOR.

Hijo del conde de Laon y hermano de San Remigio, San Principe fue el duodécimo obispo de Soissons en el siglo V. Reconocido por su piedad por Sidonio Apolinar, acompañó la transición entre la dominación romana y el reinado de Clodoveo. Murió hacia el año 505 tras un largo episcopado marcado por la construcción de iglesias y el apoyo a la reina Clotilde.

Cronología

Sus contemporáneos

Figuras y referencias situadas alrededor del periodo normalizado de esta ficha.

Explorar esta época

    Lectura guiada

    7 seccións de lectura

    SAN PRINCIPE,

    DUODÉCIMO OBISPO DE SOISSONS Y CONFESOR.

    Vida 01 / 07

    Orígenes y familia

    Principe nace en Laon en el seno de una familia senatorial, hijo del conde Emilio y de santa Celina, y hermano mayor de san Remigio.

    Principe (Principius) era hijo de Emilio, conde de Laon, y de santa Celina, de una familia senatorial de la misma ciudad. Tuvo por hermano a Remigio, quien fue ar zobi spo de Reims; pero existía entre ellos una gran diferencia de edad; Principe había nacido en los primeros tiempos del matrimonio de Emilio con Celina, mientras que Remigio fue un fruto milagroso de la vejez de ambos esposos.

    Vida 02 / 07

    Elección al obispado de Soissons

    Después de haber estado casado y ser padre, Prince es elegido por el clero y el pueblo para suceder a san Edibe en la sede de Soissons en 462.

    Nuestro Santo se había casado y había tenido un hijo, llamado Lupo, quien entró en el estado clerical. Habiendo m uerto sa n Edibe, obispo de Soissons (10 de diciembre de 462), el clero y el pueblo pusieron sus ojos en Prince para reemplazarlo. No fue sin dificultad que se logró decidirlo a aceptar la pesada carga del episcopado. En todo tiempo, los más santos y los más dignos se asustan y vuelven la cabeza ante la vista de la mitra y del báculo pastoral; los menos hábiles y los presuntuosos, por el contrario, aceptan sin pestañear el honor que se les ofrece; los ambiciosos lo obtienen a fuerza de intrigas, sin pensar que por ello ponen en peligro su salvación eterna y se exponen en la tierra a ceñir solo una corona de espinas, fuente de penas punzantes y de amargas decepciones.

    Fuente 03 / 07

    Intercambios con Sidonio Apolinar

    El obispo mantiene una correspondencia admirativa con Sidonio Apolinar, quien elogia su virtud, su pureza de vida y su celo pastoral.

    San Príncipe fue un gran y piadoso obispo, y su reputación se extendió lejos en las Galias. Sin conocer personalmente a Sidoni o Apolinar, obispo de Arvernum (Clermont-Ferrand), mantenía con este célebre poeta un intercambio epistolar. En los nueve libros de Cartas que nos quedan de Sidonio, se encuentran dos dirigidas al obispo de Soissons, a quien da la denominación de Papa, es decir, padre. Es la decimocuarta del libro VIII y la octava del libro IV. Se leerán con interés:

    Contexto 04 / 07

    Testigo del advenimiento de los francos

    Su episcopado marca el fin de la dominación romana con la derrota de Siagrio y la instalación de Clodoveo en Soissons.

    Fue bajo el largo episcopado de san Príncipe que se cumplieron en Soissons y en las regiones vecinas los acontecimientos más importantes: el fin de la dominación romana en las Galias y el establecimiento de la dominación de los francos. San Príncipe fue testigo de la muerte de Egidio, conde de Soissons (464), y de la derrota de Siagrio, su hijo, quien fue vencido por C lodoveo, entonces de veintidós años (486). Soissons cayó en manos del vencedor y se convirtió así en la cuna de la monarquía francesa. Siagrio, quien tras la pérdida de su ejército había huido a Toulouse, ante Alarico II, rey de los visigodos, fue entregado a Clodoveo por este príncipe bárbaro y degollado secretamente en la prisión del castillo de Alabastro, donde habían sido encerrados san Crispín y san Crispiniano.

    Misión 05 / 07

    Influencia en la corte franca

    Principe apoya a santa Clotilde en sus esfuerzos por convertir a Clodoveo y asiste al bautismo del rey celebrado por su hermano Remigio.

    Las virtudes de Principe le atrajeron el respeto de Clodoveo, a quien ayudaron a ser mejor. Las conversaciones del santo obispo con Clo tilde, e sposa del rey, alentaron a esta princesa y la sostuvieron en los intentos que hacía constantemente para vencer la resistencia de su marido y hacerle abrazar el cristianismo. La gloria de bautizarlo, al mismo tiempo que a los principales de los francos, estaba, en los designios de Dios, reservada al hermano de san Principe, el ilustre san Remigio, arzobispo de Reims. Pero san Principe asistió indudablemente a las ceremonias de este bautismo solemne con la mayoría de los obispos de la Galia septentrional, y, de regreso a Soissons, ayudó a los numerosos neófitos de la corte y del ejército a llevar una vida conforme a la doctrina evangélica de la que acababan de hacer alta profesión.

    Fundación 06 / 07

    Desarrollo de la diócesis

    Bajo la protección de Clodoveo, multiplica las iglesias y las parroquias, y traslada la sede episcopal al centro de Soissons.

    Los favores de Clodoveo, una vez convertido al cristianismo, no le faltaron a san Príncipe, quien los aprovechó para extender aún más la influencia de la religión y suavizar la suerte de los pueblos. Construyó nuevas iglesias, multiplicó los altares o parroquias, para facilitar la instrucción de las poblaciones. Se piensa que trasladó la sede episcopal de la abadía de Saint-Crépin le Grand a la iglesia de Saint-Gervais y de Saint-Protais, situada en el interior de la ciudad.

    Culto 07 / 07

    Tránsito y posteridad de las reliquias

    Fallecido hacia el año 505, fue inhumado por san Remigio; sus reliquias, conservadas en Soissons, fueron destruidas por los hugonotes en 1567.

    San Príncipe murió a una edad muy avanzada, el 25 de septiembre, hacia el año 50 5, y fue i nhumado por san Remigio, su hermano, en la capilla de Santa Tecla, fuera de los muros de Soissons. Sus reliquias fueron posteriormente trasladadas a la catedral, pero los herejes las entregaron a las llamas y las redujeron a cenizas en 1567. La Gall ia Ch ristiana señala que en Douai se veneraba su brazo, en la colegiata de San Amado.

    Debemos esta nota a la amabilidad del abad Henri Cougnat, del cabildo de Soissons.

    Fuente oficial Les Petits Bollandistes, por Mons. Paul GUÉRIN, camarero de Su Santidad Pío IX.

    Signos y atributos

    Red del relato

    Los nombres, lugares y conceptos más presentes en la ficha, ponderados por su centralidad en el texto.

    Preguntas frecuentes sobre San Principe

    ¿Quién fue San Principe?

    Hijo del conde de Laon y hermano de San Remigio, San Principe fue el duodécimo obispo de Soissons en el siglo V. Reconocido por su piedad por Sidonio Apolinar, acompañó la transición entre la dominación romana y el reinado de Clodoveo. Murió hacia el año 505 tras un largo episcopado marcado por la construcción de iglesias y el apoyo a la reina Clotilde.

    ¿De qué es San Principe santo patrón?

    Patronazgos de San Principe: Soissons.

    ¿Cómo se reconoce a San Principe en el arte cristiano?

    En la iconografía, San Principe se reconoce por: mitra y báculo pastoral.

    ¿Qué santos fueron contemporáneos de San Principe?

    Entre sus contemporáneos figuran: San Remigio (Apóstol de los francos), San Antidio de Besançon, San Eugenio de Cartago y San Nicasio de Reims.

    ¿Cuándo murió San Principe?

    San Principe murió hacia 600.

    ¿Cuáles son los otros nombres de San Principe?

    Otras formas del nombre: Principe y Principius.

    ¿Quiénes son los allegados de San Principe?

    Allegados de San Principe: Émile (padre), Sainte Céline (ou Célinie) (madre), Saint Remi (hermano) y Loup (hijo).

    Anexos y entidades vinculadas

    Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.

    Acontecimientos clave

    1. Elección al obispado de Soissons en 462
    2. Correspondencia epistolar con Sidonio Apolinar
    3. Testigo del fin de la dominación romana y de la victoria de Clodoveo
    4. Apoyo a santa Clotilde para la conversión de Clodoveo
    5. Participación probable en el bautismo de Clodoveo
    6. Traslado de la sede episcopal a la iglesia de San Gervasio y San Protasio

    Citas

    • Es para el pueblo cristiano que somos ordenados obispos; nuestro episcopado debe, por tanto, tender sin cesar a procurar al pueblo cristiano una paz cristiana. Atribuido a San Agustín en el epígrafe de su vida
    • Desde hace mucho tiempo, venerable papa, aunque no le conozca de vista, sus acciones me son conocidas. Sidonio Apolinar, Carta XIV del libro VIII