San Potito de Cerdeña
Originario de Cerdeña, Potito convirtió a su padre antes de convertirse en predicador. Tras realizar curaciones milagrosas en Valeria y en Roma, especialmente a la hija del emperador Antonino, sufrió numerosos suplicios por su fe. Fue decapitado en Ascoli en el año 166.
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SAN POTITO DE CERDEÑA (166).
Orígenes y conversión familiar
Nacido en Cagliari, Potito abraza la fe cristiana desde la infancia y logra convertir a su padre, quien inicialmente lo había encarcelado por sus creencias.
San Potito nació en C agliari, antiquísima ciudad de la isla de Cerdeña. La gracia de la fe cristiana penetró en su alma desde su más tierna infancia y, ante la instigación de su padre, quien luego le solicitó abandonar esta creencia, fue encerrado por este en prisión. Pero, lejos de obtener nada mediante amenazas o caricias, el padre cedió ante los consejos y ejemplos de su hijo, y abrazó él mismo la religión de Jesucristo.
Vida eremítica y milagros
Tras retirarse al monte Epiro para predicar, Potito curó a la esposa del senador Agatón en Valeria y a la hija del emperador Antonino en Roma.
Saliendo entonces de prisión, Potito dejó su país y se retiró al mo nte Epiro. Allí resplandeció grandemente por la predicación de la palabra de Dios y por la santidad de su vida, y triunfó sobre todas las asechanzas del demonio, que fueron numerosas y muy peligrosas.
En la ciudad de Va leria, curó a la esposa del senador Agat ón, enferma de lepra: lo cual determinó al senador, a su familia y a muchos ciudadanos a adherirse a Jesucristo. Se dice que en R oma también liberó a Inés, hija del empe rador Antonino, de un terrible demonio que la atormentaba horriblemente. Pero, duro de corazón y obstinado en su ceguera, el emperador atribuyó a sus dioses la salvación de su hija, y utilizó todos los medios para arrastrar a Potito a abrazar su culto.
Confrontación con el emperador
A pesar de numerosos suplicios y la destrucción milagrosa de los ídolos, Potito permanece firme en su fe y sobrevive a varios intentos de ejecución.
Potito fue entonces conducido ante los ídolos, los cuales fueron derribados por el poder de su oración y de su virtud; y de inmediato, lleno de ira y despecho, el emperador ordenó que fuera sometido a los suplicios más refinados.
Primero, es puesto en una prisión muy estrecha, luego atormentado en el potro, y después se le aplican antorchas ardientes en los costados. Habiendo reprochado el santo mártir al príncipe su barbarie, este le hace arrancar las uñas de las manos y de los pies y luego lo hace arrojar a las fieras; pero las fieras olvidan su ferocidad natural y ni siquiera lo tocan. Entonces lo sumergen en una caldera de aceite hirviendo, rocían su cuerpo con plomo fundido, lo atraviesan con un hierro candente, del cual una mano milagrosa e invisible lo libera de inmediato. Aquí el príncipe, presa de un violento dolor de cabeza, implora el socorro de Potito quien, cediendo a las súplicas de Inés, lo cura. Pero, en lugar de mostrarse agradecido por este milagro, el emperador lo atribuye a la magia. Potito le reprocha su impiedad, y el emperador le hace cortar la lengua. El mártir no por ello deja de hablar bien, y, burlándose del príncipe, le predice que por más que haga, no hay tormento que pueda quitarle la vida en Roma.
Ejecución y posteridad en Nápoles
Decapitado en Asculum, sus reliquias son más tarde honradas en Tricarico y su culto es oficializado en Nápoles por el papa Clemente XII.
Entonces Antonino, turbado y temiendo la conversión del pueblo, lo entregó a unos guardias, con la orden de llevarlo y matarlo donde quisieran. Así fue conducido lejos de Roma, y se le cortó la cabez a en Asculum (As coli), en Apulia, el 13 de enero. Su cuerpo fue sepultado por los cristianos, y descubierto, a principios del siglo XV I, en Tr icarico, en la iglesia de la Santísima Trinidad. Existe en Ná poles una iglesia dedicada en su honor. La memoria del mártir era celebrada allí desde hacía mucho tiempo, por relig iosas de la Orden de San Benito, el 14 de enero. Movido por las oraciones de estas mismas religiosas, el papa Clemente XII les concedió el presente oficio para el mismo día. Finalmente, el mismo papa ordenó que todo el clero de la ciudad de Nápoles, tanto secular como regular, celebrara también este oficio el mismo día. Propio de Nápoles.
Entidades
Red del relato
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Preguntas frecuentes sobre San Potito de Cerdeña
¿Quién fue San Potito de Cerdeña?
Originario de Cerdeña, Potito convirtió a su padre antes de convertirse en predicador. Tras realizar curaciones milagrosas en Valeria y en Roma, especialmente a la hija del emperador Antonino, sufrió numerosos suplicios por su fe. Fue decapitado en Ascoli en el año 166.