Florentino Asensio Barroso
Florentino Asensio Barroso (1877-1936) fue un obispo español y mártir de la fe, víctima de la persecución religiosa durante la Guerra Civil Española.
Sus contemporáneos
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Biografía
Juventud, estudios y comienzos del ministerio sacerdotal de Florentino Asensio Barroso en Valladolid.
Florentino Asensio Barroso nació el 16 de octubre de 1877 en Villasexmir, en la provincia de Valladolid, España. Proveniente de una familia modesta de comerciantes profundamente cristianos, era hijo de Jacinto Asensio González, vendedor ambulante, y de Gabina Barroso Vásquez, gerente de una pequeña tienda de pueblo. Poco después de su nacimiento, la familia regresó a su pueblo de origen, Villavieja del Cerro, donde Florentino pasó su infancia y realizó sus primeros estudios. Sintiendo muy pronto la llamada al sacerdocio, ingresó en el seminario de Valladolid para estudiar filosofía y teología. Fue ordenado sacerdote el 1 de junio de 1901. Su primer destino pastoral lo llevó a Villaverde de Medina, donde ejerció como párroco durante un año y medio. Posteriormente fue trasladado a Valladolid, donde se convirtió en capellán de las Hermanitas de los Pobres y de las Siervas de Jesús. Sus cualidades intelectuales y pastorales atrajeron la atención del arzobispo de Valladolid, Mons. José María Cos y Macho, quien lo nombró su secretario particular y mayordomo del palacio episcopal. Florentino continuó sus estudios y obtuvo un doctorado en teología en la Universidad Pontificia de Valladolid, donde enseñó brevemente metafísica en el seminario. Nombrado párroco de la catedral metropolitana de Valladolid, predicó allí cada domingo durante diez años. Ejerció también el cargo de confesor del seminario conciliar durante quince años y, en 1918, se convirtió en asesor del Sindicato de Obreras, mostrándose muy sensible a las cuestiones sociales y religiosas de su tiempo.
Vida y obra
Nombramiento episcopal y breve pero intenso ministerio de Mons. Asensio Barroso como administrador apostólico de Barbastro.
En 1935, el nuncio apostólico en España, Mons. Federico Tedeschini, informa a Florentino Asensio Barroso que el Papa Pío XI desea nombrarlo para la dignidad episcopal para ponerse al frente de la diócesis de Barbastro, entonces vacante. Por humildad y sintiéndose indigno de tal cargo, el sacerdote intenta rechazarlo y suplica al nuncio que lo envíe más bien como simple servidor en cualquier iglesia. Por obediencia a la Santa Sede, termina aceptando.nnEs consagrado obispo titular de Euroea in Epiro y administrador apostólico de Barbastro el 26 de enero de 1936 en Valladolid, por el arzobispo Mons. Remigio Gandásegui y Gorrochátegui. Toma posesión de su diócesis por procuración el 8 de marzo de 1936, y entra en ella discretamente el 15 de marzo para evitar las provocaciones y los disturbios anticlericales que agitaban la región tras la victoria electoral del Frente Popular.nnSu episcopado efectivo en Barbastro es extremadamente corto: dura solo cuatro meses y veintitrés días. A pesar de este lapso de tiempo muy limitado, Mons. Asensio Barroso despliega una intensa actividad pastoral. Emprende la reforma de la curia diocesana, organiza la Cofradía de la Doctrina Cristiana en el conjunto de las parroquias, alienta activamente la predicación y apoya la Acción Católica. Redacta también una carta pastoral importante sobre la unidad de los cristianos apoyándose en la teología paulina del Cuerpo Místico de Cristo.
Camino hacia la santidad
Arresto, terribles torturas y martirio de Mons. Florentino Asensio Barroso al inicio de la Guerra Civil Española.
El estallido de la Guerra Civil Española en julio de 1936 abrió un periodo de violenta persecución contra la Iglesia Católica. El 22 de julio de 1936, Mons. Asensio Barroso fue arrestado por milicianos armados en su residencia episcopal y puesto en detención en el Colegio de los Escolapios. Durante varias semanas, sufrió interrogatorios repetidos y numerosas vejaciones, que soportó con paciencia y dignidad. En la noche del 8 de agosto de 1936, fue trasladado a las celdas del ayuntamiento de Barbastro. Allí fue sometido a espantosas torturas por parte de sus carceleros. Uno de los milicianos le seccionó salvajemente los genitales con una navaja, bajo las risas y burlas de los otros guardias. A pesar de la atrocidad de la mutilación y la importante pérdida de sangre, el obispo no pronunció ninguna queja, permaneciendo en oración y ofreciendo sus sufrimientos por la salvación de su diócesis. A pesar de sus graves heridas, fue obligado a caminar hasta el camión destinado a transportarlo al cementerio de la ciudad, atado a otro prisionero. A lo largo del camino, repetía que perdonaba a sus verdugos. En las primeras horas del 9 de agosto de 1936, Mons. Florentino Asensio Barroso fue fusilado contra el muro del cementerio de Barbastro. Al no haber muerto en el acto por la primera descarga, agonizó durante varias horas entre los cadáveres, pidiendo a Dios que le diera la fuerza para perseverar hasta el final. Su cuerpo fue luego arrojado a una fosa común.
Beatificación y canonización
Exhumación, proceso de beatificación y proclamación como beato por el Papa Juan Pablo II en 1997.
Tras el fin del conflicto, los restos del obispo fueron exhumados y formalmente identificados gracias a las iniciales marcadas en su ropa interior. Una autopsia detallada se realizó el 16 de abril de 1993 en el marco de la instrucción de su causa.
El proceso informativo diocesano con vistas a su beatificación se abrió el 20 de mayo de 1947 y concluyó el 30 de abril de 1952. La validez de esta investigación fue decretada oficialmente por la Congregación para las Causas de los Santos el 4 de octubre de 1991. La Positio sobre su martirio fue publicada en 1993.
Habiendo sido reconocido mártir de la fe (in odium fidei), Mons. Florentino Asensio Barroso fue beatificado por el Papa Juan Pablo II el 4 de mayo de 1997 en la Plaza de San Pedro en el Vaticano. Durante la misma ceremonia, el Papa beatificó también a Ceferino Jiménez Malla (conocido como "El Pelé"), un laico de origen gitano también martirizado en Barbastro en agosto de 1936.
Hasta la fecha, el beato Florentino Asensio Barroso no ha sido canonizado. De conformidad con las normas de la Iglesia católica, su canonización requerirá el reconocimiento oficial de un milagro atribuido a su intercesión, ocurrido después de su beatificación.
Espiritualidad y legado
La figura del Buen Pastor, el perdón heroico y la veneración de sus reliquias en la catedral de Barbastro.
La espiritualidad de Mons. Florentino Asensio Barroso es la del «Buen Pastor» que da su vida por sus ovejas, un tema central de la carta apostólica Bonus Pastor por la cual Juan Pablo II lo elevó a los altares. Su ministerio, aunque breve, se caracterizó por un celo incansable por la transmisión de la fe, la catequesis y la predicación de la Palabra de Dios.
Su legado más notable reside en su testimonio de caridad heroica y reconciliación. Al elegir perdonar explícitamente a sus verdugos en medio de los peores suplicios, encarnó de manera viva el amor de Cristo en la Cruz.
Sus reliquias reposan hoy en la catedral de Barbastro, en el seno de la capilla de San Carlos Borromeo (también llamada capilla de los Mártires). Desde 2006, un retablo adornado con una escultura de caoba policromada realizada por el artista Tomás Roures alberga su sepultura. Un espacio museístico contiguo presenta a los fieles y a los peregrinos objetos personales y testimonios relativos a su vida y a su martirio.
Preguntas frecuentes sobre Florentino Asensio Barroso
¿Quién fue Florentino Asensio Barroso?
Florentino Asensio Barroso (1877-1936) fue un obispo español y mártir de la fe, víctima de la persecución religiosa durante la Guerra Civil Española.
¿Cómo murió Florentino Asensio Barroso?
Florentino Asensio Barroso sufrió el martirio por la fe cristiana (20.º siglo).
¿Qué santos fueron contemporáneos de Florentino Asensio Barroso?
Entre sus contemporáneos figuran: Benigna Víctima de Jesús, San Hilario de Poitiers, Bernardo María de Jesús y María Clara del Niño Jesús.
¿Quiénes son los allegados de Florentino Asensio Barroso?
Allegados de Florentino Asensio Barroso: Jacinto Asensio González (padre) y Gabina Barroso Vásquez (madre).
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Época / muerte: 1936
- Beatificación en 1997 por Juan Pablo II