19 de mayo 19.º siglo

Francisco Coll Guitart

Sacerdote dominico catalán, infatigable predicador de misiones populares, fundó en 1856 en Vic la congregación de las Hermanas Dominicas de la Anunciata, dedicada a la educación cristiana de las jóvenes. Canonizado en 2009 por Benedicto XVI.

Cronología

Sus contemporáneos

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    Vida 01 / 05

    Biografía

    Nacido en 1812 en Gombrèn, Cataluña, el menor de diez hijos de un cardador de lana, Francesc Coll ingresó en el seminario de Vic y posteriormente en los dominicos, siendo ordenado sacerdote en 1836.

    Francesc Coll i Guitart nació el 18 de mayo de 1812 en Gombrèn, en la diócesis de Vic, Cataluña, décimo y último hijo de un cardador de lana. Huérfano de padre a los cuatro años, fue educado por su madre en la piedad cristiana. Atraído desde muy joven hacia el sacerdocio, ingresó hacia 1823 en el seminario de Vic, donde realizó sus estudios de humanidades y filosofía. En 1830, se unió a la Orden de Predicadores en el convento dominico de Gerona, donde profesó y recibió el diaconado en 1831. La legislación anticlerical española, que provocó en 1835 la supresión de las órdenes religiosas, le obligó a continuar su camino fuera del claustro. No obstante, fue ordenado sacerdote el 28 de mayo de 1836. Permaneciendo fiel a su vocación dominica a pesar de la dispersión de su comunidad, ejerció primero un ministerio parroquial, especialmente como vicario en Moià, antes de consagrarse plenamente a la predicación itinerante. Murió en Vic el 2 de abril de 1875, a la edad de sesenta y dos años, tras varios años de enfermedad y ceguera.

    Fundación 02 / 05

    Vida y obra

    Predicador itinerante durante cuarenta años por toda Cataluña, Francesc Coll fundó en 1856 en Vic la congregación de las Hermanas Dominicas de la Anunciata, dedicada a la educación cristiana de las jóvenes.

    Fiel al carisma dominicano, Francesc Coll dedicó unos cuarenta años a la predicación de misiones populares por los pueblos y ciudades de Cataluña, recorriendo incansablemente la región para avivar la fe del pueblo. Según la biografía publicada por la Santa Sede, participó en 1846 en la «Fraternidad Apostólica», un movimiento de evangelización vinculado a san Antonio María Claret. Nombrado director de la Tercera Orden dominicana seglar en 1850, encontró allí un terreno propicio para su obra principal. Constatando la falta de instrucción religiosa de las jóvenes de los medios populares, fundó en 1856 en Vic la Congregación de las Hermanas Dominicas de la Anunciata de la Bienaventurada Virgen María (llamadas «de la Anunciata»), congregación docente a la que la autoridad diocesana dio su aprobación el 15 de agosto de 1856. El instituto conoció un desarrollo rápido: a la muerte del fundador, en 1875, contaba ya con unas trescientas religiosas repartidas en unas cincuenta comunidades. Esta congregación, dedicada a la formación humana y cristiana de la infancia y de la juventud, constituye el legado principal de san Francesc Coll.

    Teología 03 / 05

    Camino hacia la santidad

    Su espiritualidad, marcada por el amor a Cristo, la devoción eucarística, el sacramento de la reconciliación y una intensa vida de oración, irrigaba su predicación y su reputación de santidad.

    La santidad de Francesc Coll se arraigó en una vida de oración intensa y en un amor apasionado a Cristo que se esforzaba por comunicar a las multitudes. En la homilía de canonización, Benedicto XVI subrayó que Coll «tocaba el corazón de los demás porque les transmitía lo que él mismo vivía con pasión en lo más profundo de sí: el amor de Cristo y la entrega a Él». Su apostolado se basaba en tres pilares que el Papa destacó: el sacramento de la reconciliación, la devoción a la Eucaristía y una oración constante. Marcado por la espiritualidad dominicana de la predicación y por una gran devoción mariana, expresada incluso en el nombre de su congregación, buscó conducir a cada uno a descubrir en Cristo «el amigo fiel que nunca nos abandona». Hacia el final de su vida, afectado por la enfermedad, la pérdida de la vista y el debilitamiento de sus facultades, vivió estas pruebas en la fe, rodeado de las religiosas que había fundado. Esta fidelidad humilde y perseverante nutrió su reputación de santidad.

    Culto 04 / 05

    Beatificación y canonización

    Beatificado el 29 de abril de 1979 por Juan Pablo II y canonizado el 11 de octubre de 2009 por Benedicto XVI, Francesc Coll es celebrado el 19 de mayo.

    La causa de Francesc Coll culminó tras el reconocimiento de dos milagros atribuidos a su intercesión. El primero, la curación en 1958 de Justa Barrientos, una mujer de la provincia de León, abrió el camino a su beatificación, celebrada en Roma el 29 de abril de 1979 por el papa Juan Pablo II, quien lo presentó como «un transmisor de la fe, un sembrador de esperanza, un predicador de la caridad». Un segundo milagro, reconocido en 2008, permitió su canonización: Benedicto XVI lo inscribió en el catálogo de los santos el 11 de octubre de 2009, en la plaza de San Pedro, durante una ceremonia en la que también fueron canonizados Damián de Veuster, Juana Jugan, Rafael Arnáiz Barón y Zygmunt Szczęsny Feliński. Su memoria litúrgica se celebra el 19 de mayo, día asociado a su nacimiento y a su bautismo. El cuerpo del santo es venerado en la capilla de la casa madre de la congregación de las Dominicas de la Anunciata, en Vic.

    Posteridad 05 / 05

    Espiritualidad y legado

    El legado de san Francisco Coll perdura en la congregación de las Dominicas de la Anunciata, extendida por numerosos países, y en las escuelas que llevan su nombre.

    El legado de san Francisco Coll se prolonga ante todo en la congregación de las Hermanas Dominicas de la Anunciata, que, a partir de su fundación catalana de 1856, se ha extendido a numerosos países de Europa y América Latina, permaneciendo fiel a su vocación de educación y evangelización de la juventud, en particular de las jóvenes. Numerosos centros escolares dirigidos por las religiosas, así como escuelas que llevan hoy el nombre de «San Francisco Coll» en España y América Latina, perpetúan el espíritu de sencillez, alegría y servicio que caracterizaba al fundador. Figura destacada del renacimiento católico catalán del siglo XIX, cercano a la obra misionera de san Antonio María Claret, es honrado como uno de los grandes predicadores y educadores de su tiempo. Su sepulcro, en la casa madre de Vic, sigue siendo un lugar de veneración para sus hijas espirituales y los fieles.

    Fuente oficial Ficha redactada por Sancteo a partir de fuentes contemporáneas verificadas (fuentes oficiales de la Iglesia y referencias hagiográficas).

    Los milagros de Francisco Coll Guitart

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    Preguntas frecuentes sobre Francisco Coll Guitart

    ¿Quién fue Francisco Coll Guitart?

    Sacerdote dominico catalán, infatigable predicador de misiones populares, fundó en 1856 en Vic la congregación de las Hermanas Dominicas de la Anunciata, dedicada a la educación cristiana de las jóvenes. Canonizado en 2009 por Benedicto XVI.

    ¿Qué milagros se atribuyen a Francisco Coll Guitart?

    Se atribuyen a este santo 2 milagros, en particular: Curación y Signo / prodigio.

    ¿Qué santos fueron contemporáneos de Francisco Coll Guitart?

    Entre sus contemporáneos figuran: Jesús María Echavarría Aguirre, Santa Paulina del Corazón Agonizante de Jesús, Narcisa de Jesús y Juan de Jesús López y González.

    ¿Cuándo murió Francisco Coll Guitart?

    Francisco Coll Guitart murió hacia 1875.

    ¿Cuáles son los otros nombres de Francisco Coll Guitart?

    Otras formas del nombre: Francesc Coll i Guitart, Francisco Coll y Guitart y Franciscus Coll.

    Anexos y entidades vinculadas

    Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.

    Acontecimientos clave

    1. Época / muerte: 1875
    2. Canonización en 2009 por Benedicto XVI

    Citas

    • Francisco Coll llegaba al corazón de los demás porque les transmitía lo que él mismo vivía con pasión en lo más profundo de sí: el amor a Cristo y la entrega a Él. Homilía de canonización de Benedicto XVI, 11 de octubre de 2009 (vatican.va)
    • Un transmisor de la fe, un sembrador de esperanza, un predicador de la caridad. Juan Pablo II, durante la beatificación (29 de abril de 1979), citado por la biografía oficial de la Santa Sede (vatican.va)