Luisa de Marillac
Viuda francesa, Luisa de Marillac fundó en 1633 junto con san Vicente de Paúl la Compañía de las Hijas de la Caridad, dedicada al servicio de los pobres; canonizada en 1934.
Sus contemporáneos
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Biografía
Nacida en 1591, Luisa de Marillac, esposa y luego viuda, se convierte en colaboradora de Vicente de Paúl antes de morir en París en 1660.
Luisa de Marillac nació el 12 de agosto de 1591, hija natural de Luis de Marillac, miembro de una familia de la nobleza de toga; según las fuentes, su nacimiento se sitúa en París o en Ferrières-en-Brie. Privada de su madre, fue educada en el monasterio real dominico de Poissy, cerca de París, donde recibió una sólida formación. Huérfana de padre en la adolescencia, deseó primero ingresar en las Capuchinas, pero fue disuadida de ello. El 5 de febrero de 1613, se casó con Antoine Le Gras, secretario de la reina, y se convirtió en Mademoiselle Le Gras; de esta unión nació ese mismo año un hijo único, Michel. Durante la fiesta de Pentecostés de 1623, atravesando un periodo de angustia espiritual, recibió una luz interior que apaciguó sus dudas. Convertida en viuda a finales de 1625, puso su vida bajo la dirección espiritual de Vicente de Paúl, sacerdote ya comprometido al servicio de los pobres. Desde entonces, se consagró a las obras de caridad, visitando y organizando las Cofradías de la Caridad. Luisa de Marillac murió en París el 15 de marzo de 1660, pocos meses antes que Vicente de Paúl, en la casa de la rue du Bac.
Vida y obra
Junto con Vicente de Paúl, Luisa de Marillac funda en 1633 la Compañía de las Hijas de la Caridad, a la cual forma y dirige.
La obra principal de Luisa de Marillac es la cofundación, junto con san Vicente de Paúl, de la Compañía de las Hijas de la Caridad, tradicionalmente datada el 29 de noviembre de 1633. Para servir a los pobres y a los enfermos, reunió en su casa a jóvenes del campo con el fin de formarlas en la vida de oración y en el servicio caritativo. La Compañía constituyó una novedad radical en la Iglesia de su tiempo: sus miembros no eran monjas de clausura, sino hermanas dedicadas a un servicio activo, yendo al encuentro de los más desamparados. Como primera superiora de la comunidad, Luisa orientó a las hermanas hacia todos los excluidos de su época: creó pequeñas escuelas para niñas pobres, organizó la acogida y la educación de los niños expósitos, desarrolló la visita a los enfermos pobres a domicilio y envió hermanas a atender a los galeotes. Mujer de organización tanto como de oración, redactó reglas, formó a las hermanas y mantuvo una abundante correspondencia que da testimonio de su papel estructurador. A su muerte, la Compañía contaba ya con varias decenas de establecimientos en Francia.
Camino hacia la santidad
Su espiritualidad une la contemplación y el servicio concreto a los pobres, en quienes invita a honrar a Cristo mismo.
La santidad de Luisa de Marillac se arraiga en una vida interior intensa, marcada por la prueba de la duda y luego por la luz recibida en Pentecostés de 1623, y en una dedicación incansable al servicio de los más pobres. Su espiritualidad, compartida con Vicente de Paúl, se basa en la convicción de que el servicio a los pobres es un servicio prestado a Cristo mismo. Así exhortaba a las hermanas: «Amen a los pobres, hónrenlos, hijas mías, como honrarían a Cristo mismo». Esta unión entre la contemplación y la acción concreta, entre el amor a Dios y el amor efectivo al prójimo, constituye el corazón de su camino. De salud frágil, llevó a cabo su obra a costa de esfuerzos constantes, sostenida por una humildad y una perseverancia que sus escritos dejan traslucir. Su reputación de santidad, ya viva durante su vida entre las hermanas y los pobres a quienes servía, no dejó de crecer después de su muerte.
Beatificación y canonización
Beatificada en 1920 por Benedicto XV y canonizada en 1934 por Pío XI, su festividad se celebra el 9 de mayo.
El proceso para el reconocimiento de la santidad de Luisa de Marillac culminó en el siglo XX. Fue beatificada el 9 de mayo de 1920 por el papa Benedicto XV, y posteriormente canonizada el 11 de marzo de 1934 por el papa Pío XI. Su fiesta litúrgica se celebraba tradicionalmente el 15 de marzo, aniversario de su muerte; dado que esta fecha cae habitualmente en plena Cuaresma, periodo poco propicio para las celebraciones festivas, la memoria fue trasladada al 9 de mayo, aniversario de su beatificación, en el calendario romano general a partir de 2016. En 1960, el papa Juan XXIII la proclamó patrona de todos los que se dedican a las obras sociales cristianas, reconocimiento que consagra la dimensión caritativa y social de su acción. Su cuerpo reposa en la capilla de la Medalla Milagrosa, en el número 140 de la rue du Bac en París, casa madre de las Hijas de la Caridad.
Espiritualidad y herencia
Las Hijas de la Caridad que fundó están hoy extendidas por todo el mundo, y Luisa es patrona de los trabajadores sociales.
El legado de Luisa de Marillac se prolonga a través de la Compañía de las Hijas de la Caridad, convertida en una de las congregaciones femeninas más importantes al servicio de los pobres, presente en todos los continentes en la educación, la salud y la asistencia social. Junto a Vicente de Paúl, inauguró un modelo de vida religiosa activa, sin clausura, que marcó profundamente la historia de la caridad cristiana e inspiró numerosas fundaciones posteriores. Proclamada por Juan XXIII patrona de las obras sociales cristianas, es honrada como una figura de referencia de los trabajadores sociales. Su tumba, en la capilla de la calle del Bac en París —lugar también vinculado a las apariciones de la Medalla Milagrosa—, sigue siendo un lugar de peregrinación. Numerosas instituciones, escuelas y hospitales llevan su nombre en todo el mundo, dando testimonio de la posteridad duradera de su intuición espiritual y caritativa.
Preguntas frecuentes sobre Luisa de Marillac
¿Quién fue Luisa de Marillac?
Viuda francesa, Luisa de Marillac fundó en 1633 junto con san Vicente de Paúl la Compañía de las Hijas de la Caridad, dedicada al servicio de los pobres; canonizada en 1934.
¿De qué es Luisa de Marillac santo patrón?
Patronazgos de Luisa de Marillac: Travailleurs sociaux chrétiens, Trabajadores sociales cristianos, Œuvres sociales chrétiennes y Obras sociales cristianas.
¿Qué santos fueron contemporáneos de Luisa de Marillac?
Entre sus contemporáneos figuran: María de Jesús López Rivas, Mariana de Jesús de Paredes, Beata Mariana de Jesús (de Paredes y Flores) y San Francisco de Sales (Obispo y Príncipe de Ginebra).
¿Cuándo murió Luisa de Marillac?
Luisa de Marillac murió hacia 1660.
¿Cuáles son los otros nombres de Luisa de Marillac?
Otras formas del nombre: Mademoiselle Le Gras, Louise Le Gras y Louise de Marillac.
¿Quiénes son los allegados de Luisa de Marillac?
Allegados de Luisa de Marillac: Louis de Marillac (padre), Antoine Le Gras (esposo) y Michel Le Gras (hijo).
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Época / muerte: 1660
- Canonización en 1934 por Pío XI
Citas
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Amen a los pobres, hónrenlos, hijos míos, como honrarían a Cristo mismo.
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