Enrique de Ossó y Cercelló
Sacerdote español (1840-1896), gran catequista del siglo XIX y fundador de la Compañía de Santa Teresa de Jesús, canonizado por Juan Pablo II en 1993.
Sus contemporáneos
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Biografía
Sacerdote catalán nacido en 1840 en Vinebre, Enrique de Ossó renunció a la carrera comercial deseada por su padre para responder a la llamada al sacerdocio, siendo ordenado en 1867.
Enrique de Ossó y Cercelló nació el 16 de octubre de 1840 en Vinebre, un pequeño pueblo de la diócesis de Tortosa, en Cataluña (provincia de Tarragona), en el seno de una familia de agricultores acomodados; era el menor de los tres hijos de Jaime de Ossó y Micaela Cercelló. Su padre lo destinó al comercio y lo envió a trabajar en los negocios, en Quinto y en Reus, pero el joven Enrique, marcado por la muerte de su madre y por una estancia en el monasterio de Montserrat, discernió una vocación sacerdotal. Ingresó en el seminario de Tortosa, continuó sus estudios en Barcelona y fue ordenado sacerdote en 1867. Nombrado profesor en el seminario de Tortosa, desplegó muy pronto una intensa actividad de educación cristiana y catequesis. Toda su vida estuvo marcada por una profunda devoción a santa Teresa de Ávila y por el afán de dar a conocer y amar a Jesucristo, especialmente entre los niños, los jóvenes y las mujeres. Agotado por una incesante labor apostólica, falleció el 27 de enero de 1896 en el convento franciscano del Santo Espíritu, en Gilet, cerca de Valencia.
Vida y obra
Catequista, escritor y apóstol de la prensa, Enrique de Ossó fundó en 1876 en Tarragona la Compañía de Santa Teresa de Jesús, congregación femenina dedicada a la educación.
La obra de Enrique de Ossó se desplegó en múltiples frentes apostólicos: catequesis de niños y campesinos, fundación de asociaciones de jóvenes y obreros, y un uso pionero de la prensa, con la revista Santa Teresa de Jesús y numerosas obras de catequesis y espiritualidad, entre ellas una Guía práctica del catequista. Convencido del papel decisivo de las mujeres en la transformación cristiana de la sociedad, fundó el 23 de junio de 1876 en Tarragona la Compañía de Santa Teresa de Jesús, congregación religiosa femenina dedicada a la educación, que puso bajo el patrocinio de santa Teresa de Ávila; Teresa Blanch estuvo asociada a esta fundación. El instituto conoció un rápido crecimiento y, en vida de su fundador, se extendió fuera de España, concretamente a Portugal, México y Uruguay. Ossó dotó a la congregación de una pedagogía inspirada en la espiritualidad teresiana, centrada en el conocimiento y el amor a Jesucristo. Esta fundación sigue siendo su legado más duradero, prolongando su ideal de educación cristiana en numerosos países.
Camino hacia la santidad
Su espiritualidad, profundamente teresiana, se resume en su lema «Conocer y amar a Jesús, para hacerlo conocer y amar por todos».
La santidad de Enrique de Ossó se enraíza en una espiritualidad resueltamente teresiana, marcada por la centralidad de Jesucristo, una intensa vida de oración y una profunda piedad mariana. Discípulo de santa Teresa de Ávila, hizo de la oración el fundamento de todo apostolado y colocó en el corazón de su misión la fórmula que resume su carisma: «Conocer y amar a Jesús, para hacerlo conocer y amar por todos». Durante su beatificación, Juan Pablo II lo presentó como «uno de los más grandes catequistas del siglo XIX», alabando su celo por la educación cristiana frente a la indiferencia religiosa de su tiempo. Animado por una entrega total expresada en su lema «Todo por Jesús y para su gloria», desplegó una caridad incansable y un ardor apostólico que la fatiga nunca ralentizó. Su reputación de santidad, atestiguada ya en vida por su irradiación espiritual entre los jóvenes, las mujeres y los fieles que formaba, se confirmó tras su muerte y condujo a la apertura de su causa de canonización.
Beatificación y canonización
Beatificado por Juan Pablo II el 14 de octubre de 1979 en Roma, Enrique de Ossó fue canonizado por el mismo papa el 16 de junio de 1993 en Madrid; su fiesta es el 27 de enero.
La causa de canonización de Enrique de Ossó tuvo un recorrido agitado: un primer intento de apertura en 1923 fue interrumpido en 1927, y luego retomado en 1957. La causa fue formalmente introducida el 15 de julio de 1965, bajo Pablo VI, quien lo declaró venerable el 15 de mayo de 1976 tras el reconocimiento de la heroicidad de sus virtudes. Juan Pablo II lo beatificó el 14 de octubre de 1979 en la basílica de San Pedro, en Roma. Tras la aprobación de un milagro requerido, el mismo papa lo canonizó el 16 de junio de 1993 en Madrid (plaza de Colón), durante uno de sus viajes apostólicos a España. Su memoria litúrgica está fijada el 27 de enero, día aniversario de su muerte, y está inscrito en el Martirologio romano. En noviembre de 1998, la Congregación para el Culto Divino lo proclamó, a petición del episcopado español, patrón de los catequistas de España, consagrando así su papel excepcional en la renovación de la catequesis en el siglo XIX.
Espiritualidad y legado
Patrón de los catequistas españoles, Enrique de Ossó ve su legado perdurar a través de la Compañía de Santa Teresa de Jesús, presente en varios continentes.
El legado de Enrique de Ossó se prolonga ante todo a través de la Compañía de Santa Teresa de Jesús, cuyas religiosas, comunidades laicas asociadas y centros educativos continúan su obra de educación cristiana en Europa, América Latina y más allá. Su figura está estrechamente vinculada a la de santa Teresa de Ávila, de quien fue un ferviente propagador, y su influencia permanece viva en la espiritualidad catequética y teresiana. Proclamado patrón de los catequistas de España en 1998, es invocado como modelo por los educadores de la fe y los docentes. Su pueblo natal de Vinebre y los lugares vinculados a su ministerio, así como el convento de Gilet donde entregó su alma, mantienen viva su memoria. Sus numerosos escritos de catequesis y espiritualidad, reeditados durante mucho tiempo, dan testimonio de su convicción de que la educación y la formación en la oración son palancas esenciales de la vida cristiana. Su canonización por un papa que compartía su admiración por santa Teresa ha reforzado su irradiación en la Iglesia contemporánea.
Preguntas frecuentes sobre Enrique de Ossó y Cercelló
¿Quién fue Enrique de Ossó y Cercelló?
Sacerdote español (1840-1896), gran catequista del siglo XIX y fundador de la Compañía de Santa Teresa de Jesús, canonizado por Juan Pablo II en 1993.
¿De qué es Enrique de Ossó y Cercelló santo patrón?
Patronazgos de Enrique de Ossó y Cercelló: Catéchistes d'Espagne y Catequistas de España.
¿Qué santos fueron contemporáneos de Enrique de Ossó y Cercelló?
Entre sus contemporáneos figuran: Jesús María Echavarría Aguirre, Santa Paulina del Corazón Agonizante de Jesús, Narcisa de Jesús y Juan de Jesús López y González.
¿Cuándo murió Enrique de Ossó y Cercelló?
Enrique de Ossó y Cercelló murió hacia 1896.
¿Cuáles son los otros nombres de Enrique de Ossó y Cercelló?
Otras formas del nombre: Enrique de Ossó y Cervelló, Enric d'Ossó i Cervelló, Enrico de Ossó y Henry de Ossó.
¿Quiénes son los allegados de Enrique de Ossó y Cercelló?
Allegados de Enrique de Ossó y Cercelló: Jaime de Ossó (padre) y Micaela Cercelló (madre).
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Época / muerte: 1896
- Canonización en 1993 por Juan Pablo II
Citas
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Conocer y amar a Jesús, para hacerlo conocer y amar por todos.
Lema atribuido a san Enrique de Ossó — Compañía de Santa Teresa de Jesús (stjteresianas.org) -
Todo por Jesús y para su gloria.
Lema de san Enrique de Ossó — Carmelitas Descalzos / portalcarmelitano.org