San Mamertino de Auxerre
Antiguo pagano curado de enfermedades físicas y espirituales por San Germán de Auxerre tras una visión en la capilla de San Carcodemo, Mamertino se convirtió en monje y luego en abad. Es el autor del relato de su propia conversión, integrado más tarde en la vida de San Germán por el sacerdote Constancio.
Sus contemporáneos
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SAN MAMERTINO, RELIGIOSO EN AUXERRE (462).
Conversión y curación
Inicialmente pagano y aquejado de dolencias físicas, Mamertino se convirtió tras una visión en la capilla de San Carcodemo y recibió el bautismo de manos de San Germán.
San Mamertino nació en el paganismo en una región no muy lejana de Auxerre, tal como él mismo nos lo cuenta. Estaba tan apegado a la idolatría que había sido imposible hacer que la abandonara. Sin embargo, el culto asiduo que rendía a Júpiter, a Mercurio, a Apolo y a las demás falsas divinidades no impidió que perdiera un ojo y que quedara impedido de una mano.
Un día que iba más triste de lo habitual a visitar su templo, encontró en su camino a un clérigo de la iglesia de Auxerre llamado Savino. Este, habiendo conocido el motivo de su tristeza y de su propósito, comenzó a desengañarlo de su error y le persuadió de ir a buscar a Germán, su obisp o, quie n lo curaría si quería renunciar a la idolatría. El discurso del clérigo devolvió la esperanza a Mamertino, quien tomó de inmediato el camino de Auxerre. Pasó la noche siguiente en la capilla de San Carcodemo, donde tuvo una visión milagrosa que obró su entera conversión.
Al día siguiente se presentó ante el santo Obispo quien, sabiendo por la luz de Dios lo que había sucedido, le administró el santo bautismo y le devolvió el uso de sus miembros.
Compromiso monástico
Mamertino ingresa en el monasterio fundado por san Germán bajo la dirección del abad Aloge, a quien termina sucediendo.
En reconocimiento de tantas gracias recibidas, Mamertino se consagró a Dios bajo la guía del abad Aloge, en el monasterio que san Germán había hecho construir fuera de la ciudad. Nuestro Santo estaba tan apegado a su estado que nunca salía del monasterio más que para seguir a san Germán o para cumplir las misiones que este le encomendaba. Hizo tales progresos en la ciencia y en la virtud espiritual que, tras la muerte del piadoso Aloge, fue nombrado su sucesor.
San Mamertino murió el Viernes Santo, 30 de marzo, en el año 462. El día de su muerte está, sin embargo, marcado el 29 de abril en los martirologios más antiguos, que le otorgan el título de sacerdote.
El escrito de la conversión
El santo consignó él mismo el relato de su conversión, texto integrado más tarde en la biografía de san Germán por el sacerdote Constancio.
Mamertino escribió él mismo la historia de su conversión, tal vez por orden de san Germán, quien había escuchado varias veces el relato con respeto y quien había querido que los sacerdotes la conocieran para alabar a Dios.
Se encuentra en la vida de san Germán por e l sacerdote Cons tancio: allí está titulada: Revolución de san Corcodemo y de qué manera Mamertino llega a la gracia.
El discípulo Mariano
Mariano, huyendo de los godos, se convierte en discípulo de Mamertino y lleva una vida humilde de pastor marcada por milagros con animales.
Se asocia voluntariamente al recuerdo de san Mamertino el de san Mariano o Marciano, su discípulo. Mariano había abandonado el país de los bi turiges, entonces ocupado por los godos arrianos, cuya dominación era cruel para los católicos. Acogido en el monasterio de Auxerre por Mamertino, desempeñó, en los establos y las granjas de los religiosos, las humildes funciones de pastor y boyero, en medio de las cuales se santificó. Su leyenda está llena de graciosas maravillas. Es así como llamaba hacia él a los pajarillos de los campos y les daba de comer, y cómo despedía con autoridad a los osos y otros animales enemigos de los hombres y de los rebaños.
Pero lo que es más valioso, se servía del don de milagros con el que Dios le había favorecido para atraer al bien a los ladrones y saqueadores —no raros en aquellos siglos— que vivían de depredaciones.
Posteridad de la abadía y de las reliquias
La historia de la abadía de Saint-Marien atraviesa los siglos, desde las expoliaciones de Carlos Martel hasta su recuperación por los premonstratenses en el siglo XII.
Uno de estos ladrones se convirtió incluso en un excelente predicador de los mandamientos de Dios. Se cree que la granja donde san Mariano se santificó estaba situada en el lugar llamado hoy Merry, y que murió en el año 466 o 477. Existía antiguamente, a las puertas de Auxerre, más allá del Yonne, una abadía con el nombre de Saint-Marien cuya historia se divide en dos periodos bien distintos: a ntes y des pués de los premonstratenses. (Desde finales del siglo V hasta 1138, y de 1138 a 1789.) Fundada por san Germán, santificada por él y sus fervientes imitadores, san Mamertino y san Mariano, cayó en manos de los l aicos bajo Carlos Martel.
Restituida por Carlomagno al 33º obispo de Auxerre, san Aarón, fue abandonada en la época de la invasión normanda por los religiosos, quienes se llevaron consigo las reliquias de san Mamertino y de san Mariano: las primeras fueron depositadas en la catedral y las otras en la abadía de Saint-Germain.
En el siglo XIII, este lugar, santificado por el retiro de tantos personajes piadosos, ya no estaba marcado más que por un oratorio o altar bajo la advocación de Saint-Germain. Rimer, clérigo de la catedral de Auxerre, decidió reavivar estas ruinas. Una vez terminado el monumento, fue confiado a los religiosos de Premontré, quienes tomaron posesión del mismo colocándose bajo la égida de las reliquias de san Mariano. En el momento en que estalló la Revolución, esta abadía contaba con cuarenta y dos abades.
Fuentes documentales
La vida del santo está documentada por el Legendario de Autun y la Leyenda dorada.
Legendario de Autun, y Leyenda dorad a.
Iconografía
Signos y atributos
Entidades
Red del relato
Los nombres, lugares y conceptos más presentes en la ficha, ponderados por su centralidad en el texto.
Lo sobrenatural en su vida
Los milagros de San Mamertino de Auxerre
Preguntas frecuentes sobre San Mamertino de Auxerre
¿Quién fue San Mamertino de Auxerre?
Antiguo pagano curado de enfermedades físicas y espirituales por San Germán de Auxerre tras una visión en la capilla de San Carcodemo, Mamertino se convirtió en monje y luego en abad. Es el autor del relato de su propia conversión, integrado más tarde en la vida de San Germán por el sacerdote Constancio.
¿De qué es San Mamertino de Auxerre santo patrón?
Patronazgos de San Mamertino de Auxerre: Abadía de San Marien de Auxerre.
¿Cómo se reconoce a San Mamertino de Auxerre en el arte cristiano?
En la iconografía, San Mamertino de Auxerre se reconoce por: hábito monástico y libro (relato de su conversión).
¿Qué milagros se atribuyen a San Mamertino de Auxerre?
Se atribuyen a este santo 2 milagros, en particular: Curación, Conversión y Visión / aparición.
¿Qué santos fueron contemporáneos de San Mamertino de Auxerre?
Entre sus contemporáneos figuran: San Agustín de Hipona, San Honorato de Arlés, San Jacobo de Tarentaise y San Jerónimo de Estridón.
¿Cuándo murió San Mamertino de Auxerre?
San Mamertino de Auxerre murió hacia 500.
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Nacimiento en el paganismo cerca de Auxerre
- Encuentro con el clérigo Savin
- Visión milagrosa en la capilla de San Carcodemo
- Bautismo y curación por san Germán de Auxerre
- Ingreso al monasterio bajo el abad Aloge
- Elección como abad tras la muerte de Aloge
- Redacción del relato de su conversión
Citas
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Revolución de san Corcodemo y de qué manera Mamertino llega a la gracia
Título de su relato en la vida de san Germán por Constancio