Santa Tarsila

Tía de san Gregorio Magno, santa Tarsila vivió en Roma en el siglo VI con sus hermanas Emiliana y Gordiana en una vida de oración y austeridad. Murió tras una visión de Cristo, dejando en su cuerpo marcas físicas de sus largas oraciones. Se apareció después a su hermana Emiliana para invitarla a reunirse con ella en el cielo.

Cronología

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    SANTA TARSILA, VIRGEN ROMANA (SIGLO VI).

    Vida 01 / 06

    Consagración de las tres hermanas

    Tarsila y sus dos hermanas, Gordiana y Emiliana, consagran su virginidad y llevan una vida religiosa común en su casa familiar.

    San Gregorio habla así de sant a Tarsila, su tía:

    «Mi padre tenía tres hermanas que, las tres, consagraron su virginidad a Nuestro Señor; una se llamaba Tarsila, la otra Gordiana y la tercera Emiliana. Renunciaron a las va nidades del mundo con igual fervor; y, después de haber sido consagradas vírgenes en un mismo día, emprendieron una vida perfectamente regular en su propia casa. Allí hacían maravillosos progresos en la virtud mediante los buenos ejemplos que se daban la una a la otra. Sin embargo, al cabo de varios años, se vio la diferencia entre ellas. Pues Tarsila y Emiliana progresaron tanto de día en día, en el amor de Dios, que se podía decir que solo tenían sus cuerpos en la tierra, y que sus almas ya habían pasado a las delicias de la eternidad; pero Gordiana, habiendo dejado enfriar por su negligencia aquel amor íntimo con el que su corazón ardía anteriormente, cayó insensiblemente en la relajación y comenzó poco a poco a retomar el amor del siglo».

    Vida 02 / 06

    El relajamiento de Gordiana

    Mientras Tarsila y Emiliana progresan en santidad, su hermana Gordiana abandona poco a poco su fervor para volver a las vanidades del mundo.

    «Este cambio, del que Tarsila se dio cuenta bien, le hacía decir a menudo a Emiliana: «Veo bien que nuestra hermana ya no es de nuestra sociedad; se derrama demasiado hacia el exterior, y no tiene el cuidado que debería tener para conservar su corazón en las buenas resoluciones que ha tomado». Ambas la reprendían con toda la dulzura posible, recordándole que su gran ligereza era poco adecuada a la profesión que había hecho de vivir en la reforma. Gordiana parecía, en verdad, querer aprovechar sus caritativas reprensiones, y, cuando se le hablaba de corregirse, su rostro recobraba de inmediato la gravedad conveniente a una virgen; pero, tan pronto como la reprimenda terminaba, abandonaba esa modestia para entregarse de nuevo a una gran libertad de palabras y a una entera disipación, buscando con ardor la compañía de las damiselas seculares, y no pudiendo soportar a aquellas que no vivían según las máximas del mundo.

    Martirio 03 / 06

    La visión celestial y el tránsito

    Tras una visión de su antepasado el papa Félix, Tarsila enferma y muere afirmando ver a Jesús que viene a su encuentro.

    «Siendo Tarsila la más asidua a la oración, la más cuidadosa en practicar austeridades para afligir su carne, y la más severa en la abstinencia y la modestia, llegó pronto a un eminente grado de santidad. Ella me contó que un día tuvo una visión, en la cual el bienaventurado Félix, mi bis abuelo, obispo de la Iglesia romana, se le ap areció y, most rándole una morada llena de una claridad admirable, le dijo: «Ven, porque es en este lugar de luz donde te recibo». En efecto, al día siguiente fue presa de una fiebre que la condujo, en poco tiempo, al sepulcro; y, como es costumbre reunirse cuando personas de condición están en peligro de muerte, para intentar consolar a los parientes, varios hombres y cantidad de mujeres, entre las cuales estaba mi madre, se encontraron allí a la hora de la agonía. Todos estaban alrededor de su lecho, cuando de repente elevó la voz y dijo a los asistentes: «Retiraos y haced sitio; veo a Jesús que viene a mí». Y mientras miraba fijamente a aquel a quien veía, su santa alma fue liberada de los lazos de su cuerpo».

    Milagro 04 / 06

    Milagros y testimonios de piedad

    Un olor suave embalsama su cámara mortuoria y se descubren en su cuerpo callosidades en las rodillas, pruebas de sus largas oraciones.

    «El olor del que toda la habitación fue al mismo tiempo colmada, hizo bien juzgar a la compañía que el Autor mismo de toda suavidad la había honrado con su presencia. Cuando se descubrió su cuerpo para lavarlo, según el uso, se encontró que sus codos y sus rodillas estaban cubiertos de callos, semejantes a los que se ven en los camellos; era un testimonio auténtico de las largas oraciones que había hecho durante su vida. Estas maravillas ocurrieron antes de la fiesta del nacimiento del Salvador. Incontinenti después de la fiesta, Tarsila apareció a Emiliana y le dijo: “Ven, hermana mía, no he celebrado contigo la solemnidad del día del nacimiento del Señor; pero celebraremos j untas la fiesta de la Epifanía”. — “Si me llamas sola”, respondió Emiliana, “¿qué haremos de nuestra hermana, y a quién le daremos el cuidado?” — “Ven, te digo”, replicó la Santa con un rostro muy triste; “Gordiana está resuelta a permanecer con las mundanas”. Después de esta visión, Emiliana cayó enferma y murió antes de la fiesta de la aparición del Señor, tal como su hermana se lo había predicho. En cuanto a Gordiana, desde que se vio sola, se relajó aún más; pues, perdiendo el temor de Dios, renunciando a la modestia y a la decencia, y olvidando por completo su consagración, se casó con su recaudador».

    Vida 05 / 06

    Destinos cruzados de Emiliana y Gordiana

    Tarsila se aparece a Emiliana para anunciarle su próxima muerte, mientras que Gordiana termina renunciando a sus votos para casarse.

    «Habéis visto a tres hermanas», añade san Gregorio, «que se entregaron a Dios al mismo tiempo, con igual ardor, pero que no todas perseveraron, porque, según la palabra de

    Predicación 06 / 06

    Enseñanza de san Gregorio

    San Gregorio concluye este relato con una advertencia sobre la perseverancia final y la necesidad de no presumir de las propias fuerzas.

    Jesucristo, «muchos son los llamados y pocos los elegidos». Que aquellos que practican la virtud no se apoyen, pues, en sus propias fuerzas, sino que vivan en una continua desconfianza de sí mismos, por temor a perder mañana lo que han adquirido hasta hoy con tanto trabajo.

    San Gregorio Magno, *Homilía XXXVIII sobre los Evangelios*, y *Diálogos*, libro IV, capítulo 16.

    Fuente oficial Les Petits Bollandistes, por Mons. Paul GUÉRIN, camarero de Su Santidad Pío IX.

    Signos y atributos

    Red del relato

    Los nombres, lugares y conceptos más presentes en la ficha, ponderados por su centralidad en el texto.

    Los milagros de Santa Tarsila

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    Preguntas frecuentes sobre Santa Tarsila

    ¿Quién fue Santa Tarsila?

    Tía de san Gregorio Magno, santa Tarsila vivió en Roma en el siglo VI con sus hermanas Emiliana y Gordiana en una vida de oración y austeridad. Murió tras una visión de Cristo, dejando en su cuerpo marcas físicas de sus largas oraciones. Se apareció después a su hermana Emiliana para invitarla a reunirse con ella en el cielo.

    ¿Cómo se reconoce a Santa Tarsila en el arte cristiano?

    En la iconografía, Santa Tarsila se reconoce por: callos en los codos y en las rodillas (debidos a la oración).

    ¿Qué milagros se atribuyen a Santa Tarsila?

    Se atribuyen a este santo 4 milagros, en particular: Visión / aparición, Signo / prodigio y Profecía / ciencia infusa.

    ¿Qué santos fueron contemporáneos de Santa Tarsila?

    Entre sus contemporáneos figuran: San Remigio (Apóstol de los francos), San Antidio de Besançon, San Eugenio de Cartago y San Nicasio de Reims.

    ¿Cuándo murió Santa Tarsila?

    Santa Tarsila murió hacia 600.

    ¿Quiénes son los allegados de Santa Tarsila?

    Allegados de Santa Tarsila: Saint Grégoire le Grand (sobrino), Gordienne (hermana), Emilienne (hermana), Félix (bisabuelo (obispo de Roma)), Silvia (cuñada (madre de san Gregorio)) y Gordien (hermano (padre de san Gregorio)).

    Anexos y entidades vinculadas

    Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.

    Acontecimientos clave

    1. Consagración de su virginidad junto a sus dos hermanas
    2. Vida regular y ascética en su propia casa
    3. Visión de su bisabuelo el beato Félix
    4. Enfermedad (fiebre) y agonía en presencia de su familia
    5. Visión de Jesús viniendo a ella en el momento de su fallecimiento
    6. Aparición póstuma a su hermana Emiliana para anunciarle su próxima muerte

    Citas

    • Retiraos y haced sitio; veo a Jesús que viene a mí San Gregorio Magno